Liberacionista Juan Marín notificó salida horas antes de que el nuevo Código de Ética del PLN prohibiera contratar parientes

Por: Esteban Mata Blanco 20 octubre, 2015
El primer secretario del Directorio legislativo, Juan Marín (PLN), pidió un segundo nombramiento para su hija, por ocho meses, en su despacho.
El primer secretario del Directorio legislativo, Juan Marín (PLN), pidió un segundo nombramiento para su hija, por ocho meses, en su despacho.

Tamara Marín, hija del diputado Juan Marín, renunció a su plaza de asesora en el despacho de su papá, pocas horas antes de que este lunes, la Asamblea Nacional del PLN aprobara un nuevo Código de Ética que prohíbe a los miembros de este Partido nombrar familiares en la función pública.

Sin embargo, Henry Sánchez, hermano de la legisladora liberacionista Silvia Sánchez, se mantiene en su puesto, pues ella, quien es subjefa de la bancada del PLN, espera discutir el tema con las autoridades del Partido.

Estas son las primeras reacciones de los congresistas verdiblancos ante la entrada en vigencia de las normas éticas.

El Código establece una restricción para contratar familiares hasta el segundo grado de consanguinidad por parte de los funcionarios públicos del Partido Liberación Nacional (PLN).

La reacción inmediata tuvo que ver con el polémico nombramiento de Tamara Marín, contratada en setiembre pasado por gestiones de su papá ante el Directorio legislativo, del cual él forma parte.

El jefe de fracción, Julio Rojas, afirmó que apoya el Código y que desde hoy quedó prohibida la contratación de familiares de parlamentarios.

Sin embargo, queda pendiente otro asunto para la discusión, pues la bancada debe resolver otras situaciones particulares, como es el caso del esposo de la diputada Karla Prendas, Lidier Vásquez, quien fue contratado por su compañero de fracción, Ronny Monge.

Rojas insistió en que están dando "un golpe de timón" a la costumbre de designar familiares en el Congreso.

Esta práctica, conocida como nepotismo, ha sido reiterada en la Asamblea, en donde todavía queda una docena de funcionarios contratados por sus familiares o gracias a su influencia.

También incurren en esta práctica legisladores del Movimiento Libertario, de la Unidad Social Cristiana (PUSC) y de Renovación Costarricense.