Por: Aarón Sequeira 3 septiembre, 2014

Los intentos de echar a andar el diálogo entre el PAC y el PLN cayeron por tierra ayer en el plenario legislativo, debido a un discurso de la diputada oficialista Nidia Jiménez.

La congresista intervino en defensa del informe de los 100 días del Gobierno de Luis Guillermo Solís y comparó la labor del presidente y el Partido Acción Ciudadana (PAC) con la Campaña Nacional de 1856.

Para Jiménez, este trabajo implica echar a la “escoria del mundo”, a los “filibusteros” que, según ella, ahora son los evasores de impuestos, los que usurpan identidades de gente sencilla y le abren las puertas del país al narcotráfico.

A pesar de que la alajuelense no dijo nombres ni relacionó directamente al Partido Liberación Nacional (PLN) en su discurso, los diputados de ese partido le gritaron, desde el otro lado del plenario, que diera los nombres de esos supuestos “filibusteros” de la actualidad.

Ofendidos por lo que consideraron ataques encubiertos, los liberacionistas se levantaron, salieron del salón del plenario y rompieron el cuórum (mínimo de 38 legisladores para sesionar).

Aunque anteayer los líderes verdiblancos pedían al presidente Solís más diálogo para definir propuestas de interés común, el fuerte choque de ayer plantea un nuevo escollo para el diálogo.

Así lo afirmó la liberacionista Marta Arauz, quien amenazó con no apoyar ningún proyecto oficialista si el PAC no respeta a los 18 diputados del PLN.

La preocupación llegó al punto de que el hombre de confianza del presidente Solís, Víctor Morales Zapata, pidió perdón a los verdiblancos en nombre del oficialismo.

La escaramuza generó que también la Unidad Social Cristiana (PUSC) y el Frente Amplio solicitaran más respeto de parte del PAC.