Por: Danny Brenes, Diego Castillo 21 abril, 2016

La Defensora de los Habitantes, Montserrat Solano, llegó la mañana de este jueves a Paso Canoas para hablar con los migrantes africanos que se encuentran varados en la frontera con Panamá.

Solano intentó establecer el diálogo con los africanos, quienes se han manifestado durante la mañana en contra de la deportación y de ser llevados a los centros de detención, donde el gobierno costarricense planea enviarlos.

En dichos centros se espera brindar una apropiada atención a los migrantes, quienes hasta ahora han pasado días y noches en un tramo de calle, dependiendo de la buena voluntad de vecinos y voluntarios que les han llevado comida y abrigo.

"Ellos tienen que entender que el Estado tiene una obligación de velar por las condiciones de las poblaciones más vulnerables, como niños y mujeres embarazadas", comentó Solano.

Solano ratificó que los grupos familiares no serán divididos en los centros, un temor que parece haber caldeado los ánimos de los africanos, quienes –como en días previos– se han valido de pancartas, cantos y bailes para hacer claros su descontento ante la posibilidad de deportación y su demanda de continuar su camino hacia Estados Unidos.

El traslado de los migrantes a los centros de detención está previsto para hoy.

La Defensora de los Habitantes se reunirá esta mañana con el Defensor del Pueblo de Panamá, Alfredo Castillero, para compartir información de la situación migratoria en ambos lados de la frontera y hacer un pronunciamiento conjunto sobre las obligaciones en derechos humanos que le atañen a ambos países.

Previo al encuentro que se llevará a cabo en Ciudad Neilly, tanto Solano como Castillero (cada uno en su lado de la frontera) están hablando con los migrantes y viendo la situación en que se encuentran.

"Los defensores del pueblo de Centroamérica hacemos un llamado para que se busque una solución regional, porque la crisis es una situación que no la pueden resolver ni Panamá sola, ni Costa Rica sola", declaró Solano.