Ministro Jiménez rompe el silencio y ofrece conversar con los legisladores

Por: Irela Fornaguera, Dario Chinchilla U., Esteban Mata Blanco 19 enero, 2015
Melvin Jiménez y el exviceministro, Daniel Soley, hablarán a los diputados sobre la presión contra la procuradura Ana Lorena Brenes, quien ha emitido criterios contrarios a decisiones de la Presidencia. | JEFFRY ZAMORA
Melvin Jiménez y el exviceministro, Daniel Soley, hablarán a los diputados sobre la presión contra la procuradura Ana Lorena Brenes, quien ha emitido criterios contrarios a decisiones de la Presidencia. | JEFFRY ZAMORA

“El día de ayer (sábado) presenté mi renuncia, y los motivos están expresados en la misma. Por el respeto absoluto a la institucionalidad y al proceso que se anuncia en la Asamblea Legislativa, esperaré a que se me convoque, o no, para poder volverme ( sic ) a referir al asunto”.

De esta forma, el hoy exviceministro de la Presidencia, Daniel Soley, se refirió brevemente ayer a su salida del cargo.

El abogado de 43 años fue el centro de la polémica la semana anterior, luego de que admitiera haberle ofrecido un puesto en una embajada a la procuradora general, Ana Lorena Brenes, lo cual se intepreta como una presión del Gobierno contra la jefa de abogados del Estado.

La declaración de ayer la hizo luego de que un equipo de La Nación estuviera parte de la noche del sábado, y la mañana de ayer, frente a su casa, en un condominio en Belén de Heredia.

El también excodefensor de los Habitantes dejó claro que no dirá una palabra más sobre el tema, sino hasta que los legisladores l o cuestionen en la Comisión de Ingreso y Gasto Público.

Para Soley, no será extraño encontrarse con los diputados. En su posición, como mano derecha del ministro de la Presidencia, Melvin Jiménez, tenía la responsabilidad de abrir los espacios políticos en el Congreso para agilizar propuestas de ley y acuerdos con el Ejecutivo.

Ahora son los congresistas quienes exigen de Soley más claridad, luego de que el martes, en una publicación de este diario, él aceptara que hizo la propuesta a Brenes, durante una reunión en la que ella le confesó que estaba distanciada del Poder Ejecutivo.

La procuradora, ratificada en su cargo por la expresidenta Laura Chinchilla, llegará al final de su gestión a mediados del 2016.

Durante la presente administración, Brenes difirió de la Presidencia en dos criterios: objetó la legalidad del nombramiento del ministro Jiménez, por ser obispo luterano, y cuestionó la constitucionalidad del levantamiento del veto a una ley que otorga la calle 13 bis de San José a los artesanos.

Soley, quien fue el último en subirse al barco del gobierno de Luis Guillermo Solís, venía de trabajar en la campaña del Partido Liberación Nacional (PLN), en la que apoyó al entonces candidato presidencial, Johnny Araya.

En tanto, Jiménez rompió el silencio que mantenía sobre el caso y luego de seis días de evitar referirse al hecho, ayer circuló un comunicado en el que dice estar dispuesto a hablar con diputados.

“Todo funcionario público que haya tenido algún grado de participación aunque sea en grado mínimo y de manera indirecta, como puede ser mi caso, tiene la obligación de responder a cualquier consulta que se le formule”, dijo el que fuera jefe de Soley.

En el Congreso. La tormenta política está lejos de amainar. La renuncia del viceministro, luego de una semana de críticas y preguntas sin respuesta, generó suspicacias entre los parlamentarios.

Precisamente, hoy los congresistas retornan a sus labores, luego de un mes de vacaciones por Navidad y fin de año.

Las bancadas de oposición y el oficialista Partido Acción Ciudadana coinciden en que hay elementos alrededor del ofrecimiento de Soley que no los deja satisfechos, a pesar de su salida, por ejemplo, si el exviceministro actuó solo o por orden superior.

Los jefes de fracción adelantaron que hoy promoverán una comparecencia para el jueves, no solo de Soley, sino también de su exjefe, el ministro Jiménez, y de la procuradora Brenes.