Por: Natasha Cambronero 8 diciembre, 2015

El presidente la República, Luis Guillermo Solís, y el canciller, Manuel González, criticaron el desinterés del resto de países de la región centroamericana por resolver la crisis de migrantes cubanos. A la fecha, son casi 4.900 isleños los que están varados en suelo nacional, a la espera de una salida para continuar su éxodo hacia Estados Unidos.

Solís y González mostraron el malestar durante la reunión que sostuvieron, este martes, con Victoria Velásquez, secretaria general del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), en la Casa Presidencial.

En particular, cuestionaron la actitud de Guatemala y de Belice, pues esos dos países son los únicos que pueden recibir los migrantes vía aérea y, luego, facilitarles el paso hacia México, nación que se comprometió a recibirlos en aras de que puedan llegar hasta Estados Unidos, según palabras del canciller.

Según González, el gobierno de Enrique Peña Nieto está dispuesto a darles una nota de autorización para movilizarse por su territorio durante un plazo de 10 ó 15 días, aunque se negó a emitir algún tipo de visado.

"Esto tiene que solucionarse, pero está claro que no es Costa Rica la única que lo puede solucionar. Manifestamos nuestra preocupación por la falta de atención por parte de los otros países involucrados", expresó el canciller.

En la cita, las autoridades de Gobierno también cuestionaron la falta de acción por parte del SICA y solicitaron medidas en el corto plazo.

"Poco a poco se va convirtiendo en el problema de Costa Rica, cuando es el problema de la región. Si son dos países del SICA (Guatemala y Belice) los que podrían dar una solución, pues teníamos que tratarlo con la secretaria general del SICA y llamarle la atención de que el Sistema de Integración tiene que ser para las buenas y para las malas, y no puede quedar simplemente en papeles, en un tratado", dijo el titular de Relaciones Exteriores.

Agregó: "Aquí tenemos una clara situación donde el sistema debe funcionar y no están dando las respuestas adecuadas a la situación que vive coyunturalmente un país, pero que nos afecta a todos".

Según González, Velásquez se comprometió a buscar una salida al conflicto, dada la complejidad del mismo.

"El compromiso que ella asumió es en el sentido de trabajar en plan de acciones que la secretaria puede hacer para influir en los otros países de la región que, de alguna manera, se han ido desatendiendo de este asunto y se le aclaró que el tiempo es esencial en este caso", afirmó el jerarca.

Ante la falta de respuestas por parte del SICA, González aseveró que es momento de replantar su finalidad, aunque descartó que Costa Rica vaya a salirse de dicho organismo.