Denuncias sobre falta de transparencia, mala distribución de altos puestos, privilegios y secreto sobre sueldos quedan en el aire

Por: Gerardo Ruiz R. 8 mayo
Los cancilleres del SICA se reunieron el viernes pasado en Costa Rica. El ministro de relaciones exteriores costarricense, Manuel González (a la cabeza de la mesa), acepta que el país no pudo solucionar todo lo que criticó en el 2015, cuando decidió salir de la instancia de diálogo político del Sistema.
Los cancilleres del SICA se reunieron el viernes pasado en Costa Rica. El ministro de relaciones exteriores costarricense, Manuel González (a la cabeza de la mesa), acepta que el país no pudo solucionar todo lo que criticó en el 2015, cuando decidió salir de la instancia de diálogo político del Sistema.

San José

A pesar de las críticas que hiciera en el 2015 a la operación y administración del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), el gobierno de Costa Rica apenas pudo rasguñar la burocracia de ese organismo durante la presidencia 'pro tempore' que le corresponde ejecutar entre enero y junio del 2017. Así lo reconoció el canciller, Manuel González.

Según el jefe de la diplomacia costarricense, el Gobierno aún sigue sin conocer a profundidad al organismo, pues solo está enterado de lo que hacen unas cuantas de las instituciones que lo integran.

Hay una de cal y otra de arena, porque, aunque todavía negocia algunas medidas, el país podría legarle al SICA (club al que le paga por formar parte más de $300.000 al año) un mayor control y transparencia sobre el manejo de los recursos provenientes de donaciones y sobre la relación de cooperación con los 27 países observadores.

Para esto, la Cancillería intenta convencer a Panamá y a República Dominicana, que ejercerán las próximas dos presidencias 'pro tempore' en los siguientes 12 meses, para que acepten continuar con las reformas que Costa Rica dejará encaminadas.

En detalle, al hacer balance sobre la lista de correcciones administrativas que el país marcó como necesarias para tener un SICA transparente y robusto, estas se limitan a varios reglamentos que no tocan la médula de lo que Costa Rica denunció el 18 de diciembre del 2015.

En esa fecha, el país abandonó la mesa de diálogo político del SICA por la actitud de los países vecinos, que no le ayudaron a solucionar la crisis provocada por el ingreso de 6.000 cubanos que se vararon en la frontera norte.

Luis Guillermo Solís señaló en aquella ocasión a Nicaragua, Belice y Guatemala como los culpables de esa situación humanitaria crítica por su falta de cooperación al negarse a abrirles paso por su territorio a los cubanos para que continuaran con su viaje hacia Estados Unidos.

De esos elementos que se señalaron hace 17 meses en ese contexto quedarán sin solución la distribución geográfica de puestos de decisión dentro del SICA, que Costa Rica califica como "injusta" por concentrarse en ciudadanos del norte de Centroamérica, perjudicando la representación de otros países en los puestos de decisión. Según el canciller, es difícil que el país conozca los pormenores de los concursos que se abren para designar a los altos funcionarios.

Tampoco se avanzó en limpiar el terreno de las dificultades para obtener información sobre las escalas salariales que se aplican en la entidad, que el país sospecha no son acordes con la realidad económica centroamericana, así como tampoco se pudo desramar la maleza para arrojar luz sobre los presuntos privilegios que, según San José, tienen ciertas castas dentro del organismo.

Y aunque hoy, igual que en el 2015, criticó la falta de liderazgo de la Secretaría General del SICA, el Gobierno es tímido al responder cuando se le pregunta si impulsaría a un candidato o candidata costarricense para que ocupe el cargo a partir de junio próximo, una oportunidad de importancia para liderar el relanzamiento de la integración que mencionó Luis Guillermo Solís el año pasado.

Según el canciller la aspiración está en veremos porque el Gobierno no quiere desgastarse en una lucha en la que pueden reavivarse la diferencias con algunos países en el contexto regional.

Aunque en el núcleo de las críticas costarricenses al SICA no hay avances, sí existen en otros aspectos como la transparencia en el manejo del presupuesto, en medidas reglamentarias para que los mandatos que emiten los presidentes durante sus cumbres no queden en letra muerta y en la promulgación de otros tres reglamentos más para depurar el manejo de la Comisión de Seguridad, del Foro Centroamericano y República Dominicana de Agua Potable y Saneamiento (Focar-APS) y de la Comisión Centroamericana de Directores de Migración (OCAM).

"A alguna gente le pueden resultar pírricos (los resultados), pero no lo son, porque van en el sentido de tener un SICA más robusto", defendió el ministro de Relaciones Exteriores.

El legado tico desde la presidencia temporal luce más relevante cuando se habla del manejo de los recursos provenientes de la cooperación internacional, y sobre la propia relación con los países observadores del Sistema.

Costa Rica pretende dejar encaminado un debate sobre qué es lo que los países socios del SICA pretenden de la relación con los observadores en temas como el desarrollo de energías limpias, integración social, combate a la desigualdad, entre otros, con el fin de establecer programas de cooperación.

"Todas esas líneas tenemos que tenerlas y entonces vamos a tener en junio, en Costa Rica, una reunión con los 27 observadores para tener esta discusión y sacar conclusiones para orientar mejor esa relación con un grupo importante de países", adelantó.

El canciller dijo que la región centroamericana requiere de esa orientación departe de los países observadores para lograr avances en el cumplimiento de grandes proyectos como Los Objetivos de Desarrollo del Milenio y de los acuerdos adoptados en París, en el 2015, en la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático (COP21).

El grueso muro de la burocracia

Pero ¿por qué al país le costó echar a andar los cambios que le dieran sustento a sus críticas sobre el desempeño político y administrativo del SICA?

González tiene claros los motivos: el lapso de seis meses de la presidencia 'pro tempore' es muy corto para lograr penetrar el grueso muro burocrático construido alrededor de los órganos administrativos y de decisión de la entidad regional de la integración.

"Nadie dijo que eso iba a ser fácil. Es un sistema que tiene su propia vida nos guste o no. Somos los Estados los miembros y somos los que en teoría debemos de decirle al sistema hacia dónde ir, pero la realidad también demuestra que se ha creado toda una infraestructura burocrática que está ahí, en el día a día, y que es la que en definitiva administra los resultados o la falta de resultados del Sistema", recalcó.

El SICA, agregó el canciller, sigue fallando en la creación y transmisión de lineamientos generales para que los ejecuten los funcionarios que se encargan de su administración.

A pesar del énfasis de sus cuestionamientos en el pasado, el canciller dijo que hasta la fecha desconoce la escala salarial del SICA por ser información "bastante minuciosa" a la que sigue sin tener acceso.

En materia de administración, agregó, todavía sigue pendiente conocer en profundidad al Sistema, al que definió como un universo complejo.

"En ese universo solo sobresalen unas cuantas estrellas que los países conocemos, pero no vemos el universo completo, y eso es inaceptable y es muestra de que no hemos sido lo suficientemente fuertes en pedir esa rendición de cuentas y de conocer con exactitud qué es lo que compone al SICA, es increíble que ni siquiera tengamos esa información básica", reconoció.

Entrevista
Manuel González: 'Es un sistema que tiene su propia vida, nos guste o no'

¿Qué hizo Costa Rica durante su presidencia 'pro tempore' para corregir las falencias del SICA que criticó con fuerza en diciembre del 2015, cuando se retiró de la mesa política del organismo?

-Nadie dijo que eso iba a ser fácil. Es un sistema que tiene su propia vida, nos guste o no. Somos los Estados los miembros y somos los que en teoría debemos de decirle al sistema hacia dónde ir, pero la realidad también demuestra que se ha creado toda una infraestructura burocrática que está ahí, en el día a día, y que es la que, en definitiva, administra los resultados o la falta de resultados del Sistema.

"Si nosotros a lo interno de nuestros propios países tenemos dificultades para cambiar la actitud y la mentalidad de nuestros propios funcionarios que están trabajando, en teoría, en beneficio de nuestro propio país, pues imagínese tener una serie de funcionarios con sus intereses, con sus objetivos, trabajando por un sistema que a veces, más bien, se echa más en beneficio de su propio país con una mentalidad de una burocracia de un organismo internacional.Eso le da una característica de menor control por parte de los Estados".

¿Persisten las falencias en el liderazgo de la Secretaría General del SICA?

-Siempre hemos dicho y hemos insistido en que la cabeza de la Secretaría, y esto no es referencia a ningún secretario o secretaria particular, tiene que haber una persona que realmente ejerza liderazgo y eso consiste en saber interpretar las necesidades de la región, los mandatos de los países y traducirlo en resultados concretos y en ese cambio de mentalidad que necesita el sistema.

¿Insiste Costa Rica en las críticas del 2015?

-Lo que buscamos es un sistema más eficiente, más fácil de manejar y que sea más eficaz, que dé mayores resultados, hemos insistido en las críticas y esas críticas han sido los derroteros que han marcado nuestro plan de trabajo en esta presidencia 'pro tempore' que es por muy poco tiempo. Son seis meses y la verdad es que seis meses es un parpadeo y muchas veces cuando viene la siguiente presidencia quiere originar temas nuevos y entonces se pierde mucho del trabajo que se venía haciendo en la anterior. Precisamente, para evitar eso, una de las cosas que hizo Costa Rica, previo a asumir la presidencia 'pro tempore' en enero pasado, fue coordinar con Panamá y con República Dominicana, que son las próximas presidencias 'pro tempore', para consensuar una agenda en estos temas.

A hoy ¿cuáles son los resultados concretos de la gestión presidencial de Costa Rica en el SICA?

-A alguna gente le pueden resultar pírricos, pero no lo son, porque van en el sentido de tener un sistema más robusto. (El Gobierno piensa aprobar) varios reglamentos, uno de ellos, por ejemplo, el de manejo del presupuesto, muy importante. Un reglamento para los mandatos presidenciales, que hace más estricto el proceso para una declaración oficial, los mandatos, que estos hayan sido depurados, y que efectivamente correspondan al consenso y no a la ocurrencia del momento.

"Queremos dejar una revisión pormenorizada de los mandatos presidenciales, las razones por las que no se han cumplido y a cuáles deberíamos de proponer ya su olvido porque son redundantes y por otras muchas razones.

Hay otros reglamentos, uno sobre la operación de la presidencia 'pro tempore' para evitar las ocurrencias del momento, el reglamento para la Comisión de Seguridad, hay uno del Focar-APS que tiene que ver con agua potable y saneamiento y también el reglamento de la Organización Centroamericana de Migraciones (OCAM), tema importante para nosotros, y también uno para el uso efectivo y razonable de los recursos".

¿Qué es el SICA?

-El Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) funge desde 1993 como el marco institucional de la integración regional, creado por Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. Ahora también reúne a Belice y República Dominicana; Haití está en proceso de incorporación.

-Como organismo multilateral mantiene diálogo con los otros órganos de las regiones de Norte y Suramérica, así como del Caribe y Europa.

-El principal objetivo del sistema es consolidar la integración centroamericana, con el fin de constituir a los siete países en una región de paz, libertad, democracia y desarrollo. Tal como lo establece en su sitio web oficial, www.sica.int, ha buscado sustento "en el respeto, la tutela y la promoción de los derechos humanos".