Altos jueces buscan determinar si prometió nombramientos a subalternos, a cambio de apoyo para lograr silla en la Sala III

Por: Aarón Sequeira 17 noviembre
Celso Gamboa acudió al Congreso junto con sus compañeros de la Sala III el 20 de marzo de este año, para la juramentación de Jesús Ramírez para su quinto periodo en la magistratura. En orden usual: Gamboa, Ramírez, Doris Arias, Carlos Chinchilla y el magistrado suplente Jorge Enrique Desanti. Foto: Jorge Navarro.
Celso Gamboa acudió al Congreso junto con sus compañeros de la Sala III el 20 de marzo de este año, para la juramentación de Jesús Ramírez para su quinto periodo en la magistratura. En orden usual: Gamboa, Ramírez, Doris Arias, Carlos Chinchilla y el magistrado suplente Jorge Enrique Desanti. Foto: Jorge Navarro.

La Corte Plena acordó investigar las gestiones que realizó Celso Gamboa ante los diputados, directamente o a través de terceros, para ser nombrado magistrado propietario de la Sala III, en febrero del 2016.

El magistrado de Sala I, Luis Guillermo Rivas, afirmó que se procurará determinar si Gamboa "prometió nombramientos" a subalternos a cambio de que intercedieran en su favor.

La investigación se realizará dentro de la causa que instruye la magistrada constitucional Nancy Hernández, sobre actuaciones de Gamboa Sánchez durante su gestión como fiscal adjunto de la Fiscalía General.

En específico, se intentará esclarecer si personas contratadas por Celso Gamboa en el Ministerio Público, que eran sus subordinados, hicieron gestiones en favor de él ante los diputados mediante llamadas, reuniones o visitas amén de que tenían amistad o cercanía con legisladores o funcionarios de la Asamblea Legislativa.

Eventualmente, la magistrada Nancy Hernández podría llamar a declarar a congresistas de diferentes fracciones parlamentarias, para aclarar si hubo contactos entre gente cercana a Gamboa y los diputados, de previo a su elección como miembros de la Sala de Casación Penal.

Celso Gamboa fue elegido como magistrado penal el 10 de febrero del 2016, en el plenario legislativo, con 43 votos de los 52 parlamentarios presentes al momento de la votación.

El magistrado Chinchilla explicó que la decisión de investigar las supuestas gestiones del magistrado penal se tomó de forma unánime y que surgió luego de conocer un informe preliminar del Tribunal de Inspección Judicial.

El magistrado de Sala III, Celso Gamboa, se saluda con el diputado Víctor Morales Zapata en febrero del 2016. Fotografía José Cordero
El magistrado de Sala III, Celso Gamboa, se saluda con el diputado Víctor Morales Zapata en febrero del 2016. Fotografía José Cordero

"De la misma cuestión que ellos (la Inspección Judicial) tienen, se desprenden actuaciones del magistrado Celso Gamboa. Estas se ponen en conocimiento de todos los magistrados. Los contenidos de ese informe se enviaron a todos los magistrados, de forma confidencial a cada uno, en un sobre cerrado y luego se pusieron en conocimiento del pleno de la Corte", comentó el presidente Chinchilla.

La investigación contra Gamboa por sus gestiones como fiscal adjunto de la Fiscalía General se abrió desde el lunes y también se enfoca en determinar si el magistrado penal intervino en una gestión para eliminar al alcalde de San José, Johnny Araya, de un expediente judicial.

Además, se busca establecer si Gamboa intervino en las diligencias judiciales seguidas contra los alcaldes liberacionistas de Alajuela y San Carlos, de previo a las elecciones municipales de febrero del 2016.

La investigación se abrió luego de que la jefa de prensa del Ministerio Público, Tatiana Vargas, declaró ante el Tribunal de la Inspección Judicial, el 23 de octubre, como parte de las investigaciones que hace ese órgano por las relaciones de Celso Gamboa con el empresario importador de cemento chino, Juan Carlos Bolaños.

Además de ese caso, al juez de casación penal se le investiga por hechos ocurridos en un aeropuerto de México, durante un viaje oficial del magistrado, debido a que en un video publicado en el medio digital Crhoy.com se le ve tambaleando.

Gamboa está suspendido de su cargo como magistrado, con goce de salario, desde el 18 de octubre, a raíz de estas investigaciones de la Inspección Judicial y de la apertura de los procesos de régimen interno.

El proceso para determinar los vínculos de Gamboa con Juan Carlos Bolaños está en manos del magistrado Orlando Aguirre, de la Sala Segunda.

El día que fue electo para la Sala III, al consultársele por el apoyo recibido, el magistrado hoy investigado declaró: "Es una concertación importante de las fuerzas políticas, que debe reflejar algunos atributos que les son afines a los diputados. Más allá de eso, articular a nueve fracciones, con la cantidad de votos tan sorprendente, indica que todas las fuerzas políticas participaron en la elección de Celso Gamboa como magistrado. Se reconoce algún grado de trayectoria o de confianza, para dar ese salto de calidad que merece la Justicia y empezar a rejuvenecer estructuras del Poder Judicial".

'Era muy cercano a diputados'

Diputados de diferentes partidos consultados por La Nación negaron haber tenido contacto con Gamboa o con algún subalterno suyo, de cara a la elección que se daría en febrero del 2016. En lo que sí coinciden es que era muy cercano a los legisladores.

"Obviamente, él tenía una relación cercana con bastantes diputados, pero yo no llegué a conocer a ningún asesor ni él me pidió audiencia. Yo me acordaría; Celso no me buscó", aseguró Mario Redondo.

Uno de los letrados de Gamboa Sánchez en la Sala III, Justo Pastor López, también se postuló al cargo de magistrado de la Sala II.

López trabajó como asesor legislativo de la fracción del Partido Liberación Nacional (PLN), con el diputado Juan Marín (hoy fallecido), antes de irse a laborar con Gamboa como asistente de la Fiscalía General.

En el caso de los limonenses Danny Hayling, del PLN, y Gerardo Vargas Varela, del Frente Amplio, negaron haber tenido contacto con Justo Pastor López, pero insistieron en que conocían a Gamboa de cuando era fiscal en Limón.

"Tenemos amistad desde el tiempo en que fue fiscal, pero lo conocíamos por sus gestiones en la Corte, por la trayectoría que tenía", añadió el verdiblanco.

Vargas Varela adujo que nunca se reunió formalmente con Gamboa, sino que se lo topó "en un pasillo" y que ahí fue donde hablaron del apoyo para que el fiscal se convirtiera en uno de los cinco máximos jueces penales de la Corte.

En el caso de los liberacionistas Olivier Jiménez y Aracelli Segura, alegaron que nadie les pidió un apoyo específico para Gamboa, ni recuerdan que López o alguien cercano al entonces fiscal hiciera gestiones a favor de su nombramiento.

"Celso fue uno de los magistrados más votados. Yo lo apoyé desde el principio", dijo Segura.

Julio Rojas: 'siempre dije que Celso no me gustaba'

Julio Rojas, del PLN, ha formado parte de la Comisión de Nombramientos del Congreso desde el inicio del periodo, en el 2014.

Él afirmó que no llegó a saber si hubo movimientos en el plenario, entre los demás partidos, para favorecer la elección de Gamboa y, después, la de algún subalterno.

"Yo siempre dije que Celso Gamboa no me gustaba para magistrado y con Justo Pastor López fui más duro todavía", dijo Rojas.

El verdiblanco confirmó que, este año, hubo mucho más movimiento para impulsar a Justo Pastor que a Celso, en su momento.

El socialcristiano Rafael Ortiz, quien era presidente del Congreso para la época en que los diputados eligieron a Gamboa de magistrado, explicó que Celso habló con varios miembros de la fracción del PUSC.

"Tal vez conmigo también, pero con Gerardo (Vargas Rojas) y con Luis (Vásquez) también. Hubo mucho lobby", comentó Ortiz.