Por: Esteban Mata Blanco 23 abril, 2013

La noticia de que el Gobierno rompería el contrato con la firma OAS para las obras de la carretera a San Ramón se filtró por entre los dedos de la Presidencia desde la mañana de ayer.

Conforme pasaron las horas, lo que empezó como un rumor se convirtió en certeza. Sin embargo, el hermetismo prevaleció en Presidencia y las fuentes autorizadas se limitaron a callar.

El ministro de Comunicación, Francisco Chacón, no contestaba el teléfono; el director de prensa, Mario Aguilar, se limitaba a evadir preguntas de la forma en que mejor podía. No era difícil intuir que algo había pasado en la casa de gobierno durante el fin de semana; no obstante, las horas transcurrían y cuantas más preguntas surgían, más negativas se daban.

Poco después de las 3:40 p.m., Aguilar dio por confirmado un dato que ya era de dominio entre los periodistas: la presidenta, Laura Chinchilla grababa en su despacho una cadena de televisión para las 8 p. m., en la cual aclararía el futuro de la concesión de la ruta a San Ramón.

Una cadena, con una declaración cerrada y sin posibilidad de preguntar, planteaba la imposibilidad de ahondar en las causas de la ruptura del contrato.

¿Qué pasará ahora? ¿Se habló de indemnizar a OAS? ¿Tiene un plan B el Poder Ejecutivo? ¿Con quién se reunió la presidenta el fin de semana para llegar a esta decisión?... Y otras muchas preguntas quedaron en el aire.

Al final de la tarde, vía Twitter, el ministro Chacón dijo que las preguntas se podrían hacer hoy. Lo escribió en menos de 140 caracteres, antes de dejar la sede presidencial a las 6:16 p.m.