Por: Esteban Mata Blanco 2 mayo, 2016

La elección de Antonio Álvarez Desanti como presidente del Directorio legislativo se debió a los votos del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

En primera instancia, los diputados rojiazules negaron la premisa, y señalaron que votaron por su propia papeleta.

Pero ellos sabían, y saben, que las reglas de elección del Directorio de la Asamblea establecen que se suman los votos al candidato con más apoyo cuando, en una tercera ronda, ninguno de los aspirantes tenga los 29 votos de ley de los 57 probables.

Es decir, ellos sabían que, en la tercera ronda de votación, sus votos se sumarían al candidato de Liberación Nacional (PLN), Antonio Álvarez Desanti.

“Yo respeto la forma que ellos escogieron, que fue votar por ellos mismos y, por supuesto, que esa forma indirectamente me hizo llegar a mí a tener un respaldo de 35 votos”, dijo este domingo Álvarez Desanti.

Aun así, el jefe de bancada de la Unidad, Gerardo Vargas, insistía en lo contrario.

“El PUSC no le da la presidencia a Liberación. El PUSC, dentro de las opciones que tenía, votó por la que consideró mejor, que era la nuestra. El PAC (Acción Ciudadana) no tenía autoridad moral para pedirnos un solo voto”, afirmó Vargas.

Sin embargo, horas antes, poco después de la elección de Álvarez, el diputado Vargas había dicho en conferencia de prensa que habían votado por su propia papeleta sabiendo que se le iba a sumar al candidato verdiblanco, como una forma de “respetar las mayorías” del Congreso.

El legislador aceptó que sabían cuál iba a ser el resultado, pero reclamó que el culpable fue la bancada oficialista del PAC.

“ El primer año de Gobierno se lo dimos (el apoyo para el Directorio) y nos engañaron. Habían pactado con nosotros que el Código Procesal Laboral no se iba a dar antes del 30 de abril del 2015. En diciembre nos dimos cuenta de que el PAC había pactado con el Frente Amplio exactamente lo contrario”, reclamó Vargas.

Además, subrayó que con los liberacionistas, el PUSC tampoco estaba a gusto.

“Liberación Nacional nos falló el año pasado con el tema de contención del gasto, al apoyar el presupuesto del 2016, y no nos quedó más que votar por nosotros mismos, no sin antes tratar de que pactáramos una agenda con los otros partidos”, añadió.

Bajo control. La maniobra de este domingo le permitió a la alianza de oposición mantener el control del Directorio gracias al apoyo de congresistas de las bancadas del Liberación, del PUSC, del Movimiento Libertario, de la Alianza Demócrata Cristiana, de Renovación Costarricense y también de Restauración Nacional.

“Con la alianza de oposición se nos aceptó prácticamente el 100% de la agenda (de contención del gasto y no a impuestos). El PAC fue generoso en el ofrecimiento de puestos en el Directorio, pero no era eso lo que nos interesaba”, explicó Vargas.

“Si, votando por nosotros mismos, ganaba la alianza, se cumplía el objetivo de dar la señal de que no estábamos persiguiendo puestos. De lo contrario, hubiésemos obtenido todos los puestos que queríamos con el PAC, o habríamos obtenido una secretaría con el PLN”, añadió.

Vargas recalcó que, lejos de los puestos, lo que pretendían era dar una señal política: la agenda contra nuevos tributos. Colaboró el periodista Gerardo Ruiz