Por: Gerardo Ruiz R. 14 septiembre

El caso de presunto tráfico de influencias en la aprobación de dos créditos por un total de $30 millones para la importación de cemento desde China acaparó el discurso de mandatario Luis Guillermo Solis, durante las celebraciones por el arribo de la Antorcha de la Independencia a Cartago, este 14 de setiembre.

Frente a una multitud que llenó el parque central de la provincia, Solís afirmó que su gobierno garantiza que tomará las acciones necesarias para "castigar a quien haya que castigar" cuando cuente con los informes técnicos de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) sobre las actuaciones de la Junta Directiva del Banco de Costa Rica (BCR), entidad que giró los millonarios créditos al empresario, Juan Carlos Bolaños, dueño de la empresa Sinocem.

El presidente Luis Guillermo Solís usó el discurso de celebración del 196 aniversario de la independencia para recalcar que aguarda informes técnicos para tomar decisiones sobre el caso del cemento chino.
El presidente Luis Guillermo Solís usó el discurso de celebración del 196 aniversario de la independencia para recalcar que aguarda informes técnicos para tomar decisiones sobre el caso del cemento chino.

"Es tan triste escuchar que se han producido últimamente graves dudas sobre las gestiones que se pudieron hacer desde un banco del Estado y también desde algunos corredores del poder, en la administración de un préstamo otorgado a un empresario cuestionado por el manejo indebido de influencias políticas para favorecer intereses que no son los del país. Como costarricenses, como gobierno, no debemos tolerar esos actos de corrupción que se han producido o trafico de influencia alguna", recalcó Solís.

El gobernante agregó que su administración no tolerará "ni siquiera la sospecha" sobre posibles actos de corrupción en el giro de los fondos para la importación de cemento desde China para romper el oligopolio que ostentaron las empresas Holcim y Cemex, acción que, según reconoció el propio Solís ante la comisión legislativa que investiga el caso, echó a andar su gobierno con el objetivo de reducir el precio del saco de cemento.

"No debemos tolerar tampoco la sospecha siquiera de que haya habido en funcionarios del Poder Ejecutivo, o de cualquier otro poder de la República, una intención aviesa de poner en grave riesgo los intereses del pueblo de Costa Rica, o la voluntad férrea del Gobierno de la República de no permitir que haya impunidad ante cualquier indicio de corrupción", dijo el presidente mientras levantaba la voz.

Lo hizo para competir contra los gritos y los abucheos que le dirigía un pequeño grupo de manifestantes, miembros de la Juventud del Frente Amplio, quienes lo acusaban de corrupción por el mismo caso del cemento.

Por este asunto, el presidente Solís le pidió la renuncia al diputado Víctor Morales Zapata, sobre el que los medios de comunicación revelaron nexos con Juan Carlos Bolaños. Empero, el legislador no dejó la curul y se declaró independiente.

"Por eso, aquí esta noche reitero que el Gobierno respalda y sigue de cerca las investigaciones legislativas, financieras y judiciales que se desarrollan con el fin de aclarar en todos los extremos esas acusaciones", cerró el mandatario.

Larga lista de inversiones. Así condujo el presidente su último discurso en la Vieja Metrópoli, de la que se despidió antes de dejar el poder el próximo 8 de mayo, con una extensa lista de inversiones que, según él, y su Ggabinete, se han realizado en la provincia durante su administración.

Entre esas inversiones Solís citó ₡42.500 millones para la construcción del nuevo hospital de Turrialba, ₡1.061 millones en infraestructura de riego para la agricultura y ₡7.500 millones invertidos en la nueva sede del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA).

Pese a los anuncios hechos por el mandatario, los diputados opositores que representan a la provincia en la Asamblea Legislativa pusieron en duda que Cartago haya sido una prioridad para la actual administración.

Mario Redondo, de Alianza Democráta Cristiana (ADC) levantó la voz para denunciar el déficit en infraestructura vial de Cartago.

"El Gobierno esta en deuda con Cartago. Su principal deuda es con la mejora de la autopista Florencio del Castillo, en donde no ha hecho nada, a pesar de un crédito y dos proyectos de ley aprobados por la Asamblea", sostuvo.

Por su parte, la diputada liberacionista, Paulina Ramírez, afirmó que el pueblo cartaginés extraña obras fundamentales como el corredor vial.

"Pese a las presiones de todos los diputados y muchos actores cartagineses los grandes proyectos que son los que hemos estado esperando como el corredor vial Florencio del Castillo, los puentes elevados de Taras y la Lima que quedaron financiados, y está Asamblea aprobó desde octubre del 2014, no hemos visto avance", lamentó.

Solís rebatió las críticas diciendo que su corazón está muy cerca de la provincia, cuna de sus padres.

Este jueves el mandatario dirigirá los actos por el 196 aniversario de la Independencia patria, en San José.

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