3 febrero, 2014

Talamanca. Esperanzada en que con la ayuda del próximo gobierno, ella logre tener casa propia y sus hijos sigan estudiando, Mireya Morales Morales fue a votar ayer.

La indígena, de 60 años y vecina de Suretka, cumplió temprano con su deber patrio.

De hecho, fue la primera en votar en la mesa número 1.627, ubicada en el cantón de Talamanca, en Limón.

El transporte hasta el centro de votación, en Bratsi, se lo dio el Partido Liberación Nacional.

Como ella, Rafael Ángel Cabraca Selles cree que la gente participa en las elecciones a la espera de que algún gobierno se acuerde de los pueblos indígenas.

“Es necesario que el próximo presidente respete la legislación indígena y respete nuestros derechos; viviendas acordes a los pueblos indígenas y por supuesto mejores vías de comunicación”, manifestó Calixto Molina, presidente de una asociación de desarrollo.

Molina ejerció su derecho al voto, a las 6:30 a. m., en Shiroles.

A unos kilómetros de ahí, en Sixaola, Candelario Víctor también tiene sus peticiones. Él quiere que el próximo mandatario dé título de propiedad a los habitantes de las tierras fronterizas.

Semanas atrás, incluso, cuestionó a un aspirante sobre el tema.