Por: Esteban Oviedo 10 septiembre, 2013

Luis Guillermo Solís, candidato presidencial del PAC, rechazó ayer la oferta de su rival liberacionista, Johnny Araya, de colocarlo como canciller de la República en caso de que el PLN gane las próximas elecciones del 2014.

El aspirante del Partido Acción Ciudadana (PAC) reaccionó así: “Lo primero, es lamentar no poder aceptar la oferta porque, como presidente de la República, voy a tener inhibición”.

Solís no se quedó ahí, sino que fue más allá y afirmó que él no puede hacer una oferta similar al candidato del Partido Liberación Nacional (PLN).

“Lamento no poder reciprocar para que él sea miembro de mi gobierno”, dijo el aspirante del partido de oposición.

“Don Johnny, junto con otros altos mandos de Liberación, son corresponsables del Gobierno que impera y que el PAC quiere cambiar. No tiene cabida gente que ha propiciado el tipo de modelo de desarrollo que tiene al país sumido en la desigualdad, la pobreza y en cuestionamientos morales y éticos”, añadió.

Según Solís, él también cree en la necesidad de crear un gobierno en que participen figuras de diversos partidos, pero insistió en que sería una contradicción de su parte incluir a su par liberacionista.

Él y Araya trabajaron juntos en la campaña electoral del PLN del 2002, en la que Rolando Araya era el candidato presidencial.

En aquella época, el exalcalde de San José era el jefe de campaña y Solís el encargado de asuntos exteriores del programa de gobierno.

Tres años después, el actual aspirante presidencial del PAC renunció a Liberación en desacuerdo con el manejo del Partido.

Para Solís, la afirmación de Araya sobre su persona tiene una motivación más política que técnica.

“Me llama la atención mirar al candidato del PLN tratando de alejarse tanto de su propio partido y de su propio gobierno. Es un factor digno de subrayarse; pareciera indicar una gran insatisfacción con el expediente de su partido en el poder y de su gobierno en el poder”, añadió el político.