Por: Aarón Sequeira 29 septiembre, 2013

Nueva York. El canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, respondió al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que antes de entablar diálogo alguno sobre el conflicto por la invasión a suelo costarricense, Managua tiene que sacar sus enviados, sean militares o civiles.

“Habría que ver si ellos se comprometen a cumplir las órdenes de la Corte pues esta ratificó que sus órdenes dictadas en marzo de 2011 están muy claras”, dijo el ministro, poco antes de tomar su vuelo de regreso a Costa Rica.

La reacción de Castillo se da ante declaraciones de Ortega, según las cuales, propone a la presidenta, Laura Chinchilla, nombrar delegados para que vean que no hay presencia de personas en el territorio de isla Calero, cuya soberanía se discute en la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ).

Castillo presentó esta semana, junto con la mandataria, pruebas de las nuevas agresiones del Gobierno de Nicaragua ante los secretarios generales de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y de Estados Americanos, José Miguel Insulza.

La posición tica es que se abra un debate sobre cómo sancionar a países que incumplan las medidas provisionales de la CIJ.

Asimismo, Castillo se mostró aliviado porque el Gobierno de Panamá aclaró que no llegará a ningún acuerdo unilateral con Managua en torno a la amenaza de expansionismo en territorio marítimo que denunció ese país junto con Colombia y Costa Rica ante el Secretario General de la ONU.

El viernes, el Ministerio de Relaciones Exteriores panameño enfatizó que el único acuerdo con Managua es sentarse a analizar si el fallo de la CIJ en el diferendo Nicaragua-Colombia afecta las posesiones marítimas de Panamá.