Por: Esteban Mata Blanco 17 febrero, 2016
Ligia Fallas dice no confíar en el presidente Solís. | LUIS NAVARRO
Ligia Fallas dice no confíar en el presidente Solís. | LUIS NAVARRO

En el despacho de la diputada del Frente Amplio, Ligia Fallas, se hace trabajo a oscuras, en parejas y a altas horas de la noche los fines de semana. La situación, que alarma a las autoridades del Congreso, provocó un choque entre la congresista y los cuerpos de seguridad de la Asamblea Legislativa.

Los hechos fueron catalogados de irregulares en un informe del departamento de Seguridad de la Asamblea, el cual fue discutido ayer por el Directorio legislativo. Según el documento, se han registrado varios ingresos en horas no laborales a la oficina de la diputada, la cual otorga facilidades incluso a personas ajenas al parlamento para que ingresen a su despacho en horas en que solo los bares de las cercanías están abiertos.

El problema tocó fondo la noche del sábado 6 de febrero, cuando un oficial de seguridad del Congreso notó movimientos extraños en el despacho de Fallas. La oficina, ubicada en los altos de un local comercial a un costado del edificio Sión, estaba a oscuras. Eran cerca de las 10 p. m. En teoría, nadie tenía que estar allí. El oficial, acompañado de su supervisor, incluso preparó su arma ante la posible presencia de un ratero.

Entraron al despacho y, cuando encendieron las luces, encontraron a un joven que se identificó como asesor de la diputada y que, según dijo, estaba "trabajando". El supervisor le preguntó cómo trabajaba a oscuras, y la respuesta fue que estaba enviando un fax.

La molestia de los oficiales fue mayor al enterarse de que el joven ni siquiera es funcionario regular de la institución, sino que es un asesor ad honorem, es decir, que trabaja de gratis para Fallas, lo que implica que no tiene ningún compromiso ni responsabilidad funcional con la Asamblea.

El asesor insistía en que estaba allí para realizar trabajos encomendados por la diputada. Ello generó un intercambio de criterios, pues el agente de seguridad insistía en que no se explicaba cómo alguien trabaja a oscuras. El oficial le recalcó al asesor de Fallas que no se iría de la oficina hasta que mostrara un permiso para estar a esas horas de la noche en el despacho.

El joven no tenía esa justificación impresa para su trabajo nocturno. Entonces, los agentes permanecieron en el despacho hasta que, poco después, una muchacha, completamente ajena a la institución, salió de una de las oficinas. La pareja fue sacada del lugar.

El informe del oficial señala que no es la primera vez en que notan movimientos sospechosos de parejas entrando y saliendo del inmueble a altas horas de la noche e incluso de madrugada.

Al respecto, el Directorio de la Asamblea decidió tomar medidas en cuanto al ingreso y salida de asesores de la institución.

El secretario del Directorio, el diputado Juan Marín, dijo a este medio que se implementará un protocolo de seguridad de entrada y salida de asesores en ese despacho en particular.

De momento, nadie sabe con certeza cuáles asesores tienen llaves para ingresar al despacho de Fallas, quien se defiende asegurando que, desde el 10 de noviembre del año pasado, tenía permiso del director ejecutivo, Antonio Ayales, para permitir el ingreso de sus asesores los días sábados.

Fallas insiste en que no hubo ninguna actividad irregular, y el medio día de hoy recalcó que no ha sido notificada del acuerdo del Directorio.

La congresista además descartó conductas impropias de parte de su personal de confianza, y dijo que respalda la presencia de los asesores.

Aún así, ante las quejas por el ingreso irregular de personas ajenas a la institución en horas no laborales, se implantará un sistema de entradas y salidas.