Departamentos de Salud en Corte y TSE son más pequeños y atienden más gente

Por: Aarón Sequeira 19 octubre, 2015
El Departamento de Servicios de Salud del Congreso atiende a una población de 1000 personas, entre diputados, sus asesores y los funcionarios legislativos. El director, Mario Martínez, dice que también pueden recibir a los familiares de esos trabajadores. | MELISSA FERNÁNDEZ.
El Departamento de Servicios de Salud del Congreso atiende a una población de 1000 personas, entre diputados, sus asesores y los funcionarios legislativos. El director, Mario Martínez, dice que también pueden recibir a los familiares de esos trabajadores. | MELISSA FERNÁNDEZ.

En la CCSS, un Ebáis básico tiene cinco funcionarios y se encarga de atender a 4.000 habitantes en promedio.

En cambio, el Departamento de Servicios de Salud del Congreso cuenta con 25 empleados en su planilla para ocuparse de un cuarto de la población de esos Ebáis, o sea, 1.000 empleados legislativos (diputados, sus asesores y otros funcionarios).

Esto significa que, con la cantidad de empleados que tienen a su cargo la salud en el Congreso, se podrían atender cinco Ebáis de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

En su planilla, el departamento médico legislativo tiene cuatro doctores (en este momento hay una médica incapacitada desde hace un año y medio), cuatro psicólogos clínicos, tres enfermeras (una de ellas con el puesto de jefa de Enfermería), una odontóloga y su asistente.

La clínica legislativa tiene su propia estructura administrativa, que incluye a una subdirectora con una maestría en Administración de Servicios de Salud, una jefa de área administrativa, un encargado de presupuesto, un coordinador de salud ocupacional y tres responsables de asuntos de discapacidad, además de dos recepcionistas para el departamento.

El gran Ebáis. El centro médico del Congreso es mucho mayor que el del Tribunal Supremo de Elecciones, que tiene cuatro personas para atender a poco más de 2.000 empleados y el del Poder Judicial que ve a los funcionarios del Primer Circuito y su periferia.

En el caso de la Corte y edificios anexos, hay nueve personas, cinco de las cuales son médicos, para atender a una población laboral de 4.000 en promedio.

Para el diputado libertario Otto Guevara, quien cuestionó ese gran departamento en la Comisión de Asuntos Hacendarios, tanta gente es innecesaria para el Congreso.

“La planilla de la Asamblea tiene mucha grasita, está sobredimensionada; un ejemplo es servicios de salud. Uno se pregunta si es necesario con el Hospital Calderón Guardia tan cerca”, dijo el libertario.

Ottón Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC), compartió la preocupación de Guevara y calificó esa clínica como “el Ébáis más grande del país”.

Añadió que el Congreso paga dos veces por la salud de sus empleados, pues, además de cancelar el seguro de salud respectivo con el salario, costea ese Departamento de Salud.

El director del Departamento, el médico Mario Martínez, rechazó la comparación con el Ebáis y justificó la existencia de esa unidad bajo el parámetro de “medicina de empresa”.

“La Caja promueve la instalación de este sistema de salud; no es exclusivo del Congreso, es el sistema de organización del país”, se justificó Martínez.

Añadió que, aparte de los 1.000 empleados legislativos, ellos también pueden ver a los familiares de esos funcionarios.