Por: Esteban Mata Blanco 3 abril, 2016
Francisco A. Pacheco criticó el anuncio de Figueres. | ARCHIVO LN
Francisco A. Pacheco criticó el anuncio de Figueres. | ARCHIVO LN

“Es típico de la personalidad de Figueres el dejar todo tirado”, advirtió el expresidente del PLN, Francisco Antonio Pacheco, solo cuatro horas después de que José María Figueres anunciara que dejaba la presidencia del Partido para luchar por una candidatura en el 2018.

Pacheco, una de las principales voces del expresidente Óscar Arias, no se guardó opiniones negativas contra Figueres, en lo que es una pelea dura por el control del sexagenario Partido Liberación Nacional (PLN).

A Pacheco, como la canción del español Joaquín Sabina, le sobran los motivos. El primero es su cercanía a Arias, quien también coquetea con la candidatura para el 2018.

La segunda: apenas un año y dos meses atrás, Figueres le ganó a Pacheco la presidencia del PLN, en una asamblea en la cual llegó con una promesa de la renovación partidaria.

En esa y, otras ocasiones, Figueres insistió en que no se hacía de la presidencia del Partido para usarla como plataforma en busca de una candidatura.

Enumeración. El anuncio de Figueres fue gasolina sobre los fuegos electorales que arden en Liberación Nacional.

El chisporroteo lo puso Pacheco, con sus declaraciones dadas ayer cuatro horas después del anuncio electoral de Figueres Olsen (1994-1998).

“Siempre deja todo tirado; ahora deja la presidencia del Partido por intereses personales, dejó tirada Vía Costarricense, dejó tirada la precandidatura en el periodo anterior (elecciones del 2014), dejó tirado al país en medio de una crisis política (caso ICE-Alcatel), en fin, él no se adhiere profundamente a ningún proyecto, salvo a los ligados a su interés personal”, aseveró Pacheco.

La respuesta de Pacheco, como vocero del arismo es, de momento, la única reacción de la competencia de Figueres.

De momento, el expresidente Óscar Arias no sale a la luz; en su casa no contesta, el celular no timbra y en redes sociales aún no reacciona frente al primer golpe de Figueres.