Diputado ganó presidencia del foro con apoyo del PLN y el PASE

Por: Mercedes Agüero 1 junio, 2012
 El vaso quedó prácticamente vacío. El líquido le ayudó a Justo Orozco a digerir ayer las protestas y reclamos contra su elección como presidente de la Comisión Legislativa de Derechos Humanos. | ALONSO TENORIO
El vaso quedó prácticamente vacío. El líquido le ayudó a Justo Orozco a digerir ayer las protestas y reclamos contra su elección como presidente de la Comisión Legislativa de Derechos Humanos. | ALONSO TENORIO

Sin pronunciar una palabra, Justo Orozco Álvarez asumió anoche la presidencia de la Comisión Legislativa de Derechos Humanos en medio de airadas protestas.

De antemano se sabía que el diputado evangélico asumiría el timón de ese foro pues así lo había negociado con los partidos Liberación Nacional (PLN) y Accesibilidad Sin Exclusión (PASE).

Sin embargo, ayer se tenía que formalizar ese compromiso mediante la respectiva votación.

El matemático, quien ha declarado abiertamente el rechazo a reconocer ciertos derechos a la población homosexual, obtuvo cinco votos de los siete emitidos.

Lo apoyaron los liberacionistas Óscar Alfaro, Luis Antonio Aiza y Jorge Angulo, así como el libertario Adonay Enríquez.

Su nombre fue postulado por el verdiblanco Jorge Angulo, mientras desde la barra del público miembros de los grupos de diversidad sexual replicaban con gritos, abucheos, carteles y banderas multicolores.

Orozco guardó silencio. Se limitó a tomar sorbos de agua, mientras el grupo le gritaba: “¡Injusto, injusto... qué verguenza que me da, Justo Orozco discrimina y no dice la verdad!”.

Previo a la elección, los legisladores José María Villalta, del Frente Amplio; Claudio Monge y María Eugenia Venegas, del Partido Acción Ciudadana (PAC) cuestionaron la idoneidad de Orozco.

También protestó la diputada del PAC Carmen Muñoz, quien se postuló pero solo logró dos votos.

“Esta es una tarde nefasta, un día sombrío para el país”, dijo.

Una vez juramentado, Orozco levantó la sesión y salió del recinto escoltado por oficiales de seguridad. Los abucheos siguieron.

Ya a “salvo”, en la entrada de su oficina, dijo que será la Comisión la que decida sobre proyectos prioritarios. “Yo no le tengo miedo a nada. Yo resuelvo los problemas”, aseveró el matemático.