Se mantuvo el patrón de la menor participación fuera del Valle Central

Por: Patricia Leitón 3 febrero, 2014
Abstencionismo con poco cambio
Abstencionismo con poco cambio

Primero existió la presunción de que el abstencionismo había bajado, pero, tras el primer corte, se creyó que se había disparado; luego, conforme avanzó la noche, se notó que el abstencionismo se mantuvo bastante similar al del 2010.

Según el corte del Tribunal Supremo de Elecciones de las 11:21 p. m., el porcentaje de las personas que no votaron sobre el total de los que tienen derecho a hacerlo alcanzó el 31,75%: poco menos que un punto porcentual por encima del resultado de las elecciones del 2010, que fue de 30,9%.

Hasta las 11:21 p. m. se habían entregado los resultados del 76% de las mesas.

Se mantienen patrones. Jorge Vargas, coordinador a. i. del Programa Estado de la Nación, comentó que se mantienen los patrones en el abstencionismo.

Primero, el país está instalado en un 70% de participación; segundo, se reitera que las personas del Valle Central son las que más acuden a las urnas.

De acuerdo con el mapa electoral que publicó este diario, el abstencionismo fue mayor en las provincias de Limón y Puntarenas.

En las elecciones del 2010, Puntarenas también fue la provincia de mayor abstención.

Limón, por su parte, había registrado una fuerte baja en este fenómeno entre las elecciones del 2006 y 2010, al pasar de del 45% 6 a 39%; no obstante, en las recientes elecciones no avanzó más y se quedó cerca del 41%.

Voto con más calidad. “Me parece sorprendente que ese nivel de abstencionismo se dé cuando hubo tanta efervescencia, pero hay que contrastarlo con la calidad del voto”, comentó José Carlos Chinchilla, sociólogo y analista político de la Universidad Nacional.

Chinchilla explicó que la campaña fue dura, generó muchas dudas sobre algunos candidatos, y esto afectó la votación.

Las objeciones legales a algunos candidatos a diputados, añadió, pudieron hacer pensar a alguna gente que mejor era no participar.

No obstante, Chinchilla destacó que, esta vez, el voto fue “más analítico y reflexivo, de mayor calidad, y esto es positivo”.