Lugareños aseguran que policía panameña guía a haitianos y africanos a los puntos ciegos del borde entre países

Por: Aarón Sequeira 5 agosto, 2016
Los extranjeros aprovechan los pasos entre estas casas abandonadas para ingresar ilegalmente a Costa Rica.
Los extranjeros aprovechan los pasos entre estas casas abandonadas para ingresar ilegalmente a Costa Rica.

Paso Canoas, Corredores.-

La noche de este jueves, la Policía costarricense tuvo que intervenir ante el intento de unos 100 migrantes que querían pasar a Costa Rica, ilegalmente, por un pequeño camino entre casas abandonadas.

El reporte policial indica que se buscó a uno de los migrantes que supiera español y con su ayuda se le notificó al resto que no podían ingresar. A partir de ese momento, que sucedió a la medianoche, se intensificaron las rondas policiales en ese sector específico, 800 metros al norte del paso oficial hacia Panamá.

Todas las noches, grupos pequeños o grandes de migrantes tratan de cruzar la frontera Panamá-Costa Rica por los puntos ciegos que la policía tica no pude cubrir, por falta de personal.

Esas intentonas, que terminan en conversaciones entre policías y migrantes para evitar el ingreso, atarean a los efectivos de la Fuerza Pública que cubren, con más frecuencia, el camino de siete kilómetros que hay entre el local fronterizo City Mall, del lado panameño (a casi un kilómetro del centro de Paso Canoas), y el pueblo de La Cuesta, 6 kilómetros hacia el sur.

Lugareños y efectivos policiales que se reservaron el nombre, por no tener autorización para fungir como voceros, indicaron que resulta evidente que la policía panameña guía a estos migrantes a puntos ciegos por los que podrían ingresar a territorio de Costa Rica y así evadir los controles oficiales.

Uno de esos puntos está cerca de las estaciones de combustible limítrofes, pero del lado panameño. También son trillos, caminos de monte, casas abandonadas y pueblos que se confunden de nacionalidad en sus vecindarios.

La Policía se dedica a realizar rondas en las noches para controlar posibles puntos porosos por los que ingresan los migrantes.
La Policía se dedica a realizar rondas en las noches para controlar posibles puntos porosos por los que ingresan los migrantes.

Los policías aseguran que es una frontera muy grande y que es imposible controlar todos los pasos. La información oficial, emitida por la Dirección de Migración, es que cada día acuden a sus oficinas 150 personas para solicitar el permiso de estadía legal en el país por 25 días.

Sólo se autorizan 100 solicitudes por día para personas que viajan solas y otras 15 para familias. El protocolo es que, una vez obtenido el permiso de estancia, los migrantes toman un bus de Tracopa que los deja en el Centro de Atención Temporal de Migrantes (Catem), en Río Claro, para un chequeo general de enfermedades, procedencia real de las personas y verificación de su situación legal.

A pesar del anuncio presidencial del miércoles, este viernes no había aumentado la presencia de policías en la zona; más bien, se reporta en la delegación de Paso Canoas que el personal es el regular asignado a la zona.

Aunque se conoce de una oleada mayor de migrantes en camino a la frontera entre Costa Rica y Panamá, en su mayoría cubanos, el presidente Luis Guillermo Solís anunció, este jueves, que a cualquier persona que ingrese de forma irregular al país se le iniciará un procedimiento de deportación a su país de origen.