Desde su arribo, feligreses le dan cartas y le piden sacarse fotografías

Por: Alberto Barrantes C. 25 abril, 2014
Con el vestido negro que exige el Vaticano en su protocolo, Floribeth Mora contó su testimonio a 400 periodistas de todo el mundo. | ALBERTO BARRANTES C.
Con el vestido negro que exige el Vaticano en su protocolo, Floribeth Mora contó su testimonio a 400 periodistas de todo el mundo. | ALBERTO BARRANTES C.

ROMA, Italia En las manos de los feligreses que llegan a esta ciudad hay más cámaras y celulares que rosarios. Están en manos de peregrinos que buscan sacarse la foto con Floribeth Mora, “la mujer del milagro costarricense”.

En las calles romanas y en el Vaticano es mejor conocida como “la miracolata” (la milagrosa) al declarar la Santa Sede que fue curada por intercesión de Juan Pablo II.

El miércoles, día en que Mora llegó al aeropuerto Fiumicino, en Roma, la recibió el embajador de Costa Rica ante la Santa Sede, Fernando Sánchez. También la esperaba un grupo de ticos, italianos, brasileños y mexicanos que le pidieron sacarse fotos con sus celulares y le entregaron más cartas con peticiones para el papa Francisco.

Este jueves, en una conferencia de prensa con medios internacionales, la costarricense recordó su testimonio de curación de un aneurisma (inflación de una vena en el cerebro) y dijo que la prensa es el medio para llevar su mensaje al mundo, pese a que haya gente que no crea en el milagro.

“No me cansaré de repetir mi historia de curación porque soy instrumento de Dios. Él me curó mediante la intercesión de Juan Pablo II, a quien siempre le he tenido mucha fe. No importa si no me creen”, manifestó la tica.

La canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII, que celebrará el papa Francisco el próximo domingo, está en boca de todos los peregrinos que han llegado esta semana a Roma. Solo la embajada de Costa Rica contabiliza más de 500 nacionales que se congregarán en el Vaticano la capital de la fe católica.

“Es la primera vez en la historia de Roma que se logra reunir a tantos costarricenses para una misma fecha. Con el milagro de doña Floribeth y la colocación de la Virgen de los Ángeles en la parroquia de Santa Ana, en el Vaticano, el nombre de Costa Rica está ante los ojos del mundo”, indicó el embajador de Costa Rica, Fernando Sánchez.

Incrédulos. Para escribir esta historia de fe, Floribeth Mora dice que no hay tiempo para quienes ponen en duda el milagro.

Los médicos le habían advertido de que solo le quedada un mes de vida para despedirse de su familia, en el 2011. “No voy a intentar de convencer a quien no crea porque siempre buscarán una forma de decir que no es cierto. Dios escogió a esta campesina de Costa Rica para llevar un mensaje al mundo entero”, expresó Mora, quien está acompañada por su esposo, Edwin Arce, y sus hijos, Keiner y Edwin.

La costarricense participará hoy en la misa de la colocación de una imagen de la Virgen de los Ángeles en el templo de Santa Ana, en el Vaticano. “Ahora los costarricenses tendremos un altar en Roma para venir a rezar a La Negrita. La entronización de la Virgen fue una petición de la presidenta Laura Chinchilla que acogió el papa Francisco”, dijo el embajador Sánchez.

En la plaza de San Pedro se empiezan a colocar pantallas gigantes y cámaras que registrarán la historia de dos papas santos y de un milagro narrado por la voz de una tica: la ‘miracolata’ Floribeth Mora