Autoridades temen que esa situación ocasione colapso de inmueble

 5 mayo, 2015

Cartago. El conjunto arquitectónico patrimonial conocido como las ruinas de Ujarrás, ubicado en Paraíso de Cartago, está siendo afectado por la vegetación, que empezó a adherirse a su fachada.

Las plantas que emergen de las paredes de ladrillo provocan daños a la consolidación del muro, manifestó Ileana Vives, directora del Centro de Patrimonio del Ministerio de Cultura.

“Vamos a proceder a prevenir a su propietario”, dijo Vives.

El propietario de este inmueble es el Instituto Costarricense de Turismo (ICT). Anteriormente estuvo en manos de las Temporalidades de la Iglesia católica y, después, de la Municipalidad de Paraíso.

El alcalde de Paraíso, Fernando Chaves, declaró que el gobierno local de ese cantón cartaginés está dispuesto a colaborar en lo que le sea posible.

“Las ruinas de Ujarrás son un símbolo nuestro y nacional que debemos cuidar”, dijo Chaves.

El problema se ve a simple vista, pues las llamadas macollas de las plantas crecen en la pared frontal del templo y han penetrado hendiduras. Las autoridades temen que esto pueda hacer colapsar la edificación.

Según confirmó la directora del Centro de Patrimonio, Ileana Vives, la vegetación afecta las consolidación del muro. | FERNANDO GUTÉRREZ PARA LN
Según confirmó la directora del Centro de Patrimonio, Ileana Vives, la vegetación afecta las consolidación del muro. | FERNANDO GUTÉRREZ PARA LN

Historia en piedra. Las ruinas que quedan en pie corresponden al templo católico construido para venerar a la Purísima Concepción del Rescate de Ujarrás, la primera patrona de Costa Rica.

Esta edificación, de influencia colonial, data de 1638 y es la más antigua del país que está en pie.

Se caracteriza por sus diseños orgánicos, inspirados en formas de la naturaleza.

Su construcción fue ordenada por el gobernador Miguel Gómez de Lara, quien pidió ser enterrado allí. Se desconoce si esa última voluntad le fue concedida.

Las ruinas son, además, el único vestigio sobreviviente de lo que fue la Villa de Ujarrás, que fue abandonada por sus pobladores en 1832 y quienes se trasladaron a lo que hoy se conoce como Paraíso de Cartago.

Actualmente, el sitio está abierto al público como una de las atracciones turísticas del valle de Orosi, donde se pueden admirar arquitectura y naturaleza.

En el 2010, el Centro de Patrimonio invirtió ¢34 millones en el reforzamiento estructural y la reparación de algunas grietas en las paredes. Dicha intervención se realizó en las zonas que presentaban mayor deterioro e incluso corrían riesgo de desplomarse, como las fachadas frontal y posterior.

El peso de 377 años, los sismos, la humedad, y ahora la vegetación, son las principales amenazas de este edificio.

Para levantar esta iglesia, se utilizó la técnica constructiva conocida como calicanto, que consiste en paredes de mampostería de piedra, unidas entre sí con una mezcla de cal y arena de río.

Las edificaciones construidas con este sistema eran muy frágiles, en especial ante los sismos. Colaboró Andrea Solano