En caso de siniestro, esta cobertura especial alargaría la resistencia de las piezas metálicas del escenario hasta por dos horas

Por: Silvia Artavia 10 julio
La pintura contra incendios se coloca en las vigas, columnas y cerchas que soportan las paredes, la cúpula y la tramoya del Teatro. También se aplica un mortero en las partes metálicas que sostienen el escenario.
La pintura contra incendios se coloca en las vigas, columnas y cerchas que soportan las paredes, la cúpula y la tramoya del Teatro. También se aplica un mortero en las partes metálicas que sostienen el escenario.

El Teatro Nacional de Costa Rica dio un paso en el complejo camino de convertirse en un edificio seguro para sus visitantes.

Las estructuras metálicas ubicadas tanto debajo como encima del escenario, son pintadas actualmente con coberturas especiales, las cuales, ante un incendio, alargarían la resistencia de estas piezas hasta por dos horas.

Así lo confirmaron Martín Echeverri y José Manuel Blanco, ingenieros civiles de contratación externa quienes apoyan el Programa Integral de Seguridad y Conservación del Monumento Histórico: Teatro Nacional de Costa Rica.

Dicha iniciativa tiene como meta acondicionar el inmueble en función de los códigos eléctrico y sísmico, para resguardar la vida de los asistentes.

Este es el primer paso que da el Teatro posterior a la elaboración del mencionado programa, el cual se implementó tras un informe de vulnerabilidad elaborado por el Cuerpo de Bomberos en febrero del 2016. En este se alertaba sobre la urgencia de adaptar al edificio ante un siniestro.

La indagación de la institución benemérita se llevó a cabo posterior a un conato de incendio ocurrido en el edificio en enero de ese mismo año.

Los trabajos

"Cuando se habla de pinturas contra incendios es para que las estructuras resistan más. Cuando una estructura metálica está expuesta a más de 500 grados centígrados, empieza a perder sus capacidades. La idea es hacer esas partes más resistentes", explicó Martín Echeverri.

En el caso de las piezas de metal que sostienen el piso del escenario, a estas se les coloca un mortero de 17 milímetros de espesor.

Un mortero es un material parecido al cemento, una especie de repello, que se adhiere al metal.

En las partes superiores, es decir, en las vigas, columnas y cerchas que soportan las paredes y la cúpula del Teatro, se aplica una capa de pintura también contra incendios.

Esta misma sustancia se coloca en los pilotes de hierro que sostendrían la futura tramoya metálica.

La tramoya es la estructura de la cual se sostienen los dispositivos para crear los efectos escénicos durante las representaciones teatrales.

La que ha funcionado en el Teatro en sus casi 120 años de existencia es de madera; sin embargo, la propuesta es elaborar una de hierro que, junto con la actual, provea un mayor soporte y sea más funcional.

Por su parte, José Manuel Blanco dijo que la pintura que se suministra a las partes superiores del escenario no afectará la estética del inmueble, que cuenta con declaratoria de monumento nacional y patrimonio histórico y arquitectónico de Costa Rica.

Las obras dieron inicio en mayo y culminarán en agosto. Se trata de una inversión de alrededor de ¢79 millones.

La cantidad de mortero dispuesta para los trabajos es de 460 metros cuadrados, mientras que en las partes superiores del escenario se emplean 920 metros cuadrados (el doble).

Los trabajos se financian con una partida de ¢260 millones que cubre el ambicioso programa de seguridad, junto a otros $66.000 (unos ¢38 millones) del Instituto Nacional de Seguros (INS).