Organización internacional Icomos dio visto bueno a la candidatura

Por: Andrea Solano B. 30 abril, 2014

Las esferas de piedra precolombinas de Costa Rica y los sitios arqueológicos que las albergan ‘ruedan’ a buen ritmo hacia la ansiada declaratoria como patrimonio de la humanidad, que da la Unesco.

Como si fuera una carrera de obstáculos, este tesoro patrimonial costarricense logró avanzar un tramo más luego de que el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), emitió un dictamen positivo con respecto a la candidatura propuesta por Costa Rica.

Según anunció ayer la presidenta de la República, Laura Chinchilla, Icomos emitió un informe técnico favorable después analizar el expediente de la candidatura de los Asentamientos cacicales precolombinos con esferas de piedra de Diquís , presentado por Costa Rica en enero de 2013.

Ya en marzo del 2013 el Centro de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), había aceptado formalmente la candidatura para incluir cuatro sitios arqueológicos ubicados en la zona sur del país en la Lista de Patrimonio Mundial.

Esos sitios son Finca 6, Batambal, El Silencio y Grijalba, ubicados en el cantón de Osa, Puntarenas.

Tras la aceptación de la candidatura, el próximo paso era la validación de la propuesta por parte de un órgano consultivo de la Unesco, en este caso de Icomos.

Este es un organismo no gubernamental que vela por la aplicación de la teoría, la metodología y las técnicas científicas en la conservación del patrimonio arquitectónico y arqueológico del mundo.

El director del Museo Nacional, Christian Kandler (izq.), la presidenta de la República, Laura Chinchilla, y el ministro de Cultura, Manuel Obregón, anunciaron ayer el dictamen positivo que emitió Icomos. | EYLEEN VARGAS.
El director del Museo Nacional, Christian Kandler (izq.), la presidenta de la República, Laura Chinchilla, y el ministro de Cultura, Manuel Obregón, anunciaron ayer el dictamen positivo que emitió Icomos. | EYLEEN VARGAS.

“Durante todos estos meses el Museo Nacional, como entidad técnica coordinadora del proceso. mantuvo constante comunicación con Icomos para proveerle toda la información que ellos requerían. Además, en setiembre pasado estuvo en el país una misión técnica de evaluación, conformada por dos especialistas”, declaró el director del Museo Nacional , Christian Kandler. Según el funcionario, fue el propio director del Centro de Patrimonio Mundial de la Unesco, Kishore Rao, quien informó al país sobre el dictamen del Icomos.

“Esto quiere decir que se recomienda la inscripción de los cuatro sitios arqueológicos propuestos por Costa Rica en la Lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad”, agregó Kandler.

De acuerdo con el arqueólogo Francisco Corrales, uno de los principales investigadores de las esferas de piedra precolombinas, estos cuatro sitios tienen gran importancia cultural, pues son testimonio del modo de vida de las sociedades cacicales que habitaron esa parte del territorio costarricense en el periodo entre el 300 d. C. y el 1.500 d. C. Dentro de estos complejos arqueológicos, sobresalen las enigmáticas esferas de piedra precolombinas, que se destacan tanto por su redondez perfecta como por su significado para esos grupos culturales.

Junio decisivo. Costa Rica jugará su última carta del 15 al 25 de junio del 2014, durante la 38.ª sesión del Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco, que se llevará a cabo en la ciudad de Doha, Catar.

Ahí, la candidatura tica competirá de tú a tú con otras decenas de propuestas de otros países.

“Creo que el Gobierno de Costa Rica se está jugando un gran riesgo, pues si bien la candidatura es una gran oportunidad, también es una gran responsabilidad. El visto bueno de Icomos es un gran paso, pero no garantiza la declaratoria”, opinó la arqueóloga Ifigenia Quintanilla que lleva más de 20 años de investigar las esferas.

A Quintanilla le preocupa que la propuesta de Costa Rica no sea lo suficientemente exhaustiva y rigurosa como para cumplir con los estándares de la Unesco. “Es necesario tener claro que si la candidatura es rechazada ya no habrá chance de proponerla de nuevo. Otro escenario es que se acepte la declaratoria , pero que la gestión por parte del Costa Rica no sea eficiente y los sitios sean enviados a la lista roja de Patrimonio Mundial”, dijo.

La arqueóloga enfatizó que “esto no es un concurso de belleza en donde gana la esfera más redonda o la más perfecta, sino que implica un compromiso del país de desarrollar una estrategia para la gestión, conservación, sostenibilidad e integración de las comunidades donde reside este patrimonio”.

El escultor costarricense Jorge Jiménez Deredia coincidió en que la conservación de las esferas es urgente e indispensable para poder llegar a buen término.