17 mayo, 2015
Cuando se amplió el puerto de Montevideo, tres embarcaciones históricas quedaron enterradas bajo el cemento
Cuando se amplió el puerto de Montevideo, tres embarcaciones históricas quedaron enterradas bajo el cemento

Montevideo

En las costas de Montevideo, tres navíos cargados de historia y considerados patrimonio nacional en su momento descansan hoy en el lecho del río de la Plata sepultados por toneladas de hormigón usado en la ampliación del puerto de la ciudad, dijo a Efe el descubridor de los barcos, Rubén Collado.
Este argentino, dedicado a la búsqueda de tesoros en los fondos marinos desde hace casi cuatro décadas, lamentó el maltrato dado a estos navíos por parte de las autoridades y de las oficinas de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en Uruguay, que los declararon patrimonio nacional y no le permitieron sacarlos para mostrarlos en un museo.
Según narró Collado a Efe, en 1984 encontró en las costas de Montevideo la fragata española “ Nuestra Señora de Loreto ” , construida en los astilleros de Ferrol (Galicia, noroeste de España) en 1781 y, cuando él y su equipo estaban avanzando en la extracción del navío, fue declarado patrimonio nacional.
“Eso quiere decir que nadie lo puede tocar más”, subrayó, por lo que sus pretensiones de sacarlo y exponer su historia en un museo cayeron en saco roto y comenzó un proceso judicial, el cual ganó, en el que Collado reclamaba el pago de la inversión efectuada en los trabajos preliminares.
El “Nuestra Señora de Loreto” era un barco de guerra de 40 cañones que se hundió en torno a 1792 en el estuario del río de la Plata debido a un temporal y que transportaba mercurio hasta Perú para la minería del oro.
Collado indicó que cerca del lugar de este naufragio se encontraban la fragata “Nuestra Señora de la Visitación” y el “Burford” , del cual no se tiene certeza absoluta sobre su historia, pero se estima que fue un barco de guerra vendido a la Compañía Británica de las Indias Orientales para su uso con fines comerciales.
El “Nuestra Señora de la Visitación” fue una urca, una embarcación similar a una fragata, que partió de Cádiz (sur de España) cargado de azogue y de familias para poblar el puerto de San José, en la Patagonia, en 1778 y que se hundió frente a las costas de lo que hoy en día es Montevideo, debido a un temporal.
“Pasaron los años y hubo necesidad de ampliar el puerto de Montevideo, pero los barcos estaban debajo. Era necesario ampliar la dársena de contenedores y la gente (el Gobierno) que vino en ese momento lo hicieron, a pesar de que era un monumento histórico nacional”, lamentó Collado.
Del mismo modo, criticó que durante todo ese tiempo no hubo “ningún tipo de mantenimiento” por parte de la autoridades y “no se acercó ni un solo buzo”.
Este cazatesoros argentino, que en noviembre comenzará la extracción de un navío inglés llamado “Lord Clive” , se queja de los acuerdos firmados por los gobiernos anteriores con la oficina de la Unesco, que, según él, defendían que esos barcos “no se deben tocar” y considera que eso era algo “poco inteligente”.
“Ahora creo que se ha producido un cambio en la mentalidad de los gobernantes”, declaró en referencia al expresidente de Uruguay José Mujica (2010-2015), que autorizó la extracción del “Lord Clive” poco antes de abandonar el cargo.
Del mismo modo, confía en reunirse con el actual jefe del Ejecutivo, Tabaré Vázquez, a quien consideró “un tipo inteligente” para continuar en la misma línea de su predecesor.
Collado defiende la extracción, exploración y explotación turística y cultural de este tipo de barcos naufragados, debido a los “beneficios” que entrañan tanto para la sociedad como para el Gobierno.
Los contratos suelen implicar que el 50 % de lo que se encuentre en las bodegas se destina al Estado y la otra mitad al explorador.
En una de sus últimas incursiones, rescató de las bodegas del “Señora de la Luz” , hundido en 1752 frente a las costas de Montevideo, unas 8.000 monedas de oro, que fueron vendidas y cuyos beneficios fueron invertidos por el estado para hacer un instituto de enseñanza pública.
“Todavía quedan unas 53.000 monedas de oro en ese barco. No quiero ni imaginar lo que se podría hacer con eso”, indicó Collado, quien regenta dos museos navales en Uruguay y que pretende hacer un parque temático en torno al “Lord Clive” con el objetivo de “atraer turistas al país”.