Colección estaba compuesta por 50 piezas de cerámica y 17 de piedra

Por: Andrea Solano B. 25 julio, 2014

Una operación conjunta del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Museo Nacional permitió recuperar 67 piezas precolombinas de cerámica y piedra, entre vasijas, ocarinas, hachas, metates y manos de moler.

El decomiso se realizó el pasado 22 de julio, en una vivienda ubicada en San Andrés de Tamarindo, en el cantón de Santa Cruz, Guanacaste.

La arqueóloga Leidy Bonilla, del Departamento de Protección del Patrimonio Cultural, del Museo Nacional, contó que luego de realizar un inventario, se determinó que los objetos proceden de dos zonas: Guanacaste y la vertiente atlántica. Estos tesoros corresponden a distintos periodos de la historia precolombina.

De los objetos decomisados, 50 son de cerámica y 17 de piedra.

“Entre los objetos de piedra, destacan nueve metates de uso doméstico de una época aproximada al 700 d. C. También hay manos de moler cilíndricas; una de ellas tiene un desgaste bastante pronunciado”, declaró Bonilla.

El conjunto de piezas de piedra lo completan cinco hachas de las que utilizaban nuestros antepasados precolombinos para preparar el terreno para los cultivos.

Igualmente, se lograron rescatar ollas de cerámica de la zona de Guanacaste, tanto de uso doméstico (300 a. C.- 500 d. C) como ceremonial (1.300- 1.500 d. C.), y pequeñas vasijas procedentes de la vertiente atlántica (300 - 800 d. C).

Los expertos del Museo Nacional concluyeron que, en general, los objetos muestran un estado de conservación regular.

Una operación conjunta entre el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Museo Nacional permitió recuperar 67 piezas precolombinas de cerámica y piedra entre vasijas, ocarinas, hachas, metates y manos de moler. El decomiso se realizó el pasado 22 de julio en una vivienda ubicada en San Andrés de Tamarindo, en el cantón de Santa Cruz, Guanacaste.
Una operación conjunta entre el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Museo Nacional permitió recuperar 67 piezas precolombinas de cerámica y piedra entre vasijas, ocarinas, hachas, metates y manos de moler. El decomiso se realizó el pasado 22 de julio en una vivienda ubicada en San Andrés de Tamarindo, en el cantón de Santa Cruz, Guanacaste.

Según informó la oficina de prensa del OIJ, la vivienda allanada es una casa de veraneo de un hombre costarricense que reside en Heredia. Bonilla, quien presenció el allanamiento, relató que los objetos fueron localizados en varios sitios de la casa.

“La mayor parte de las piezas estaban guardadas en una vitrina, pero había otras en un clóset y en un estante de la cocina. Los metates se hallaban en la entrada de la casa”, detalló la funcionaria.

De acuerdo con Bonilla, el hombre estuvo dispuesto a colaborar con las autoridades y entregó los bienes arqueológicos, por lo que el proceso se realizó “por las buenas”. Al ser interrogado sobre la procedencia de las piezas, el dueño respondió que las había comprado hace 15 años en la zona sur del país.

“Lo extraño es que ninguno de los objetos recuperados es de esa zona, lo que nos pone a dudar sobre la veracidad de sus declaraciones. Pero para eso es que se abre un proceso de investigación”, opinó.

Actualmente, al sujeto se le sigue un proceso judicial en el Ministerio Público por la tenencia de dichos bienes arqueológicos.

Bonilla informó de que la operación fue posible gracias a una denuncia interpuesta en febrero ante el Museo Nacional. Esa institución la trasladó al OIJ de San José. El caso fue coordinado con la Fiscalía de Santa Cruz.

En Costa Rica existe un marco legal para la protección del patrimonio arqueológico. Con base en este, se prohíbe la tenencia, el comercio y la exportación de tales bienes, pues son propiedad del Estado costarricense.

Hasta la fecha, la colección más numerosa de objetos precolombinos que ha sido decomisada en Costa Rica permaneció durante décadas en poder de la familia Dada Fumero y reúne 3.217 bienes.

Para hacer denuncias, puede llamar al teléfono 2296-5724.