Por: Michelle Soto 29 abril
El puente sobre la calzada Caragra da acceso a una zona que antes era inaccesible a los visitantes y brinda otra perspectiva del Monumento Nacional Guayabo.
El puente sobre la calzada Caragra da acceso a una zona que antes era inaccesible a los visitantes y brinda otra perspectiva del Monumento Nacional Guayabo.

Un sendero de 323 metros de largo es la nueva obra que exhibe el Monumento Nacional Guayabo.

Su construcción fue posible mediante los fondos recolectados a través de la campaña Senderos Históricos, una iniciativa de Asociación ProParques y Teletica que motivaron a las personas a realizar donaciones a través de mensajes de texto.

El sendero, cuyo nombre es Caragra, como la calzada precolombina, posee tres puntos de observación que permiten al visitante apreciar algunas de las restauraciones a las que se ha sometido al monumento como los muros de la Plaza Mayor y los montículos en forma de ocho.

Reto constructivo

Por ser un sitio patrimonial, los requerimientos de construcción fueron estrictos para no dañar el complejo arqueológico. Por ejemplo, la profundidad de los cimientos en el sendero no podía ser mayor a los 10 centímetros y los materiales debían poder quitarse de ser necesario.

"Quisimos hacer el sendero precisamente porque creemos que la mayor cantidad de costarricenses y visitantes del exterior deben poder apreciar la riqueza histórica del Monumento, y por eso acogimos de buena gana este difícil reto constructivo, colocando un geotextil a lo largo del sendero y haciendo que toda la piedra esté confinada en cajones", comentó Rocío Echeverri, directora ejecutiva de la Asociación ProParques.

Como novedad, este sendero incluye un puente que se eleva sobre la calzada Caragra, la cual era el punto de entrada a la ciudad precolombina que se extiende a lo largo de 171 metros. Ese puente da acceso a una zona que antes era inaccesible a los visitantes y brinda otra perspectiva del Monumento.

"Tal vez este fue el punto más difícil del proyecto, ya que tuvimos que buscar una alternativa que fuera lo menos invasiva posible y que diera seguridad a todos los transeúntes. Maderotec nos dio la solución, con una alternativa de madera laminada que es cuatro veces más liviana que el concreto", comentó Echeverri.