Hoy es el último día para visitar este espacio de arte y antigüedades

Por: Andrea Solano B. 22 marzo, 2015

“Yo tengo una moneda Hispania, de 1777”, le dijo Ruth Chávez al coleccionista Minor Blanco, quien atendía el viernes el puesto Caza de Tesoros en Expo Historia .

Blanco le respondió con una pregunta: “¿Le puedo rajar? Esta moneda que usted ve aquí es china y tiene 3.000 años. Tenemos monedas romanas, griegas, españolas. Esta es celta, del siglo II antes de Cristo” .

“¡Wow!”, fue lo que lo único que Chávez atinó a exclamar, luego de la demostración.

La tarde del viernes, en la Antigua Aduana, se respiraba un aire a nostalgia y era fácil imaginarse cada escena en blanco y negro. Expo Historia congregó a decenas de visitantes curiosos por emprender un viaje al pasado.

La curiosidad fue el motor que impulsó a muchos de los asistentes a sumergirse en una especie de “ensalada” de objetos antiguos, como pinturas, espejos, lámparas, fotografías, monedas, uniformes militares, muñecas, bicicletas, muebles, broches, campanas, cámaras Polaroid, imágenes de santos, jarrones y radios, entre otros.

En el puesto Antigüedades Santa Ana, una rocola Wurtlizer del año 1958 dejaba escapar con una potencia increíble para su edad una canción de Julio Jaramillo.

Mientras tanto, una muchacha con uniforme de colegio se reía de un teléfono de disco que tenía un candado. ”era como el que que usaba mi abuelo”, dijo.

En el puesto Antigüedades Lisa y John ,una pareja de luminarias de Hollywood –Marilyn Monroe y Elvis Presley– recibía a los visitantes que se aglutinaban para ver de cerca la gran variedad de objetos.

“Nosotros no vinimos por hacer un gran negocio o un dineral. Estamos aquí porque nos agrada participar y compartir con otras personas que tengan nuestros mismos intereses”, declaró John González, copropietario del anticuario.

Otros puestos como Antigüedades Colonial engolosinaban a coleccionistas con muebles, relojes y adornos originarios de Europa.

Una señora miraba con detenimiento una estufa de la fábrica alemana Junker & Ruh y al preguntar por su precio “solo por curiosidad”, el dependiente le contestó que ya estaba vendida.

En Expo Historia también celebran sus respectivos aniversarios centenarias instituciones costarricenses como el Hospital San Juan de Dios (170 años), el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Costa Rica (150), y la Imprenta Nacional (180).

El puesto del Hospital San Juan de Dios recrea una habitación típica de aquellas épocas con mobiliario y utensilios originales mientras que el puesto del Cuerpo de Bomberos atrajo a muchos que buscaban una fotografía junto a la primera bomba automotriz que llegó al país, en 1910.

El cierre de la jornada fue una subasta que estuvo bastante floja en cuanto a compras, pues solo dos de los 150 objetos ofrecidos se lograron vender.

Uno de ellos fue una colección de 10 discos compactos del cantante Nat King Cole y el otro un pichel inglés con baño de plata y agarradera de ébano.

Hoy es el último día para visitar Expo Historia, en la Antigua Aduana, de 9 a. m. a 5 p. m. El costo de la entrada es de ¢2.500.