27 noviembre, 2015

Roma. EFE Italia y el Vaticano firmaron, esta semana, un acuerdo en el cual se comprometieron a “proteger” y “revalorizar” el centro histórico de Roma, las propiedades extraterritoriales de la Santa Sede y la basílica de San Pablo Extramuros.

El cuidado de estas zonas, que forman parte del patrimonio mundial declarado por la Unesco desde 1980, compromete –según explica un comunicado remitido ayer por el Vaticano– “necesariamente tanto a Italia como a la Santa Sede” en su protección.

El acuerdo obliga a los firmantes “a continuar la protección y la revalorización del lugar, además de la conservación de su valor universal excepcional, según lo previsto en la Convención por la Protección del Patrimonio Cultural y Natural Mundial”.

El acuerdo prevé también la creación de un organismo “permanente de mutua cooperación” que recibirá el nombre de “Grupo de Coordinación Transfronterizo” , que se ocupará de “coordinar, monitorear, informar y revalorizar” la zona declarada patrimonio por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) .

El centro histórico de Roma reúne estructuras de incomparable valor artístico creadas en casi 3.000 años de historia, desde los monumentos de la antigüedad pertenecientes a la época del Imperio Romano como el Coliseo, el Panteón o los Foros Romanos, así como las fortificaciones más tardías de las murallas de la ciudad o el Castel Sant’Angelo.

La Ciudad Eterna también concentra los proyectos más valiosos del Renacimiento y el Barroco, como Piazza Navona, Piazza di Spagna y la basílica de San Pedro en el Vaticano.

También, incluye edificios civiles y religiosos de incalculable valor como el Campidoglio o las basílicas de San Juan de Letrán, Santa María Mayor y San Pablo Extramuros.

Etiquetado como: