Estructura sobre el río Grande fue declarada patrimonio costarricense en el 2002

Por: Silvia Artavia 27 junio
El puente se ubica en el distrito de Concepción de Atenas, sobre la ruta 27.
El puente se ubica en el distrito de Concepción de Atenas, sobre la ruta 27.

Imposible de ignorar cuando se transita por la ruta 27 hacia Caldera, el puente ferroviario sobre el río Grande de Atenas, en Alajuela, es víctima del vandalismo.

Varias piezas de hierro de la línea por la que transitó el tren hace más de 100 años han sido robadas de esta estructura, declarada patrimonio histórico y arquitectónico de Costa Rica en el 2002.

Al parecer, los vándalos extraen los fragmentos de este metal para venderlos por kilo a las chatarreras.

Dichas piezas se adhieren a la estructura del puente agarradas por franjas de madera llamadas durmientes, las cuales son quemadas por los malhechores para así desprender las partes de hierro.

"El 30 de abril yo venía de Guanacaste y pasé por ese puente. Me fijé que había humo y me bajé del carro. Sin embargo, en ese momento no había nadie ahí quemando nada, pero era evidente que sí lo habían hecho", contó William Monge, director del Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural.

Las piezas de hierro se soportan sobre durmientes o bandas de madera, los cuales son quemados por los vándalos para extraer las partes de ese metal.
Las piezas de hierro se soportan sobre durmientes o bandas de madera, los cuales son quemados por los vándalos para extraer las partes de ese metal.

Según Monge, ejercer control sobre la conservación de estructuras de este tipo es más complejo que cuando se trata de un edificio ubicado en una zona concurrida.

"El Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer) no puede tener un guarda en cada puente, los cuales siempre resultan más vulnerables al vandalismo por estar en sitios aislados", explicó el director de Patrimonio.

En este caso, aunque esta obra arquitectónica es propiedad del Incofer por pasar sobre esta la línea férrea, Patrimonio debe velar por su preservación, pues se trata de un bien con declaratoria histórica y arquitectónica.

Monge dijo que tienen pendiente una visita a la estación del ferrocarril del distrito de Concepción de Atenas, para coordinar con el Instituto el seguimiento que se le dará al caso.

Reparaciones ya empezaron

En abril, el Incofer mandó a colocar 24 durmientes en las áreas afectadas del puente, aseguró María Fernanda Arias, encargada de prensa de la institución.

La funcionaria aseveró que la entidad cuenta con una cuadrilla de trabajo y mantenimiento en Orotina, la cual realiza inspecciones en este y en los cantones aledaños e informa sobre situaciones anómalas como la acontecida.

Producto de este acto de vandalismo, el Incofer colocó 24 durmientes nuevos en la línea férrea del puente.
Producto de este acto de vandalismo, el Incofer colocó 24 durmientes nuevos en la línea férrea del puente.

El puente sobre el río Grande de San Ramón fue construido entre 1851 y 1900 para soportar la línea del tren hacia el Pacífico.

El diseño y edificación de la obra estuvo a cargo de la fábrica Milliken Bros. de Nueva York, Estados Unidos, y tuvo un costo de 131.981 pesos oro costarricenses de entonces.

Mide 219 metros de largo, 4,3 metros de ancho y está a una altura de 93 metros.