Por: Irene Rodríguez 9 septiembre
Este fue el campo de juegos encontrado en la actual Pakistán por los científicos de la Universidad de Gothenburg.
Este fue el campo de juegos encontrado en la actual Pakistán por los científicos de la Universidad de Gothenburg.

El juego es parte intrínseca de la vida del ser humano. De niños, jugar ayuda en nuestro desarrollo cerebral, nos da herramientas de socialización y nos forma nuestras motoras fina y gruesa. De adultos, nos relaja, nos aleja de los momentos de estrés y sigue siendo una herramienta socializadora que nos da momentos de compañía con personas cercanas.

Esto parece ser así desde los inicios de nuestra historia como sociedad civilizada. Hay evidencia de campos de juegos complejos que superan los 4.000 años.

Una tesis de arqueología de la Universidad de Gothenburg, en Suecia, descubrió el equivalente a un jardín para juegos en lo que aquel entonces era el Valle del Indo, hoy Pakistán.

Las primera hipótesis de Elke Rogersdotters, autora de esta investigación, era que este campo tal vez constituía una especie de templo o de salón comunal.

Sin embargo, luego de investigar vio que casi toda la estructura de este lugar estaba relacionada con el juego. Por ejemplo, incluía diferentes formas de dados y fichas. También había localizaciones con distintos patrones que se repetían, como a modo de un juego de mesa gigante.

"La razón por la que muchas veces los arquéologos ignoran la parte lúdica de las civilizaciones antiguas o las malinterpretan probablemente se deba a que estas poblaciones tenían juegos muy diferentes a los nuestros, y que muchas veces vemos como incongruentes sus patrones de juego", comentó Rogersdotters en un comunicado de prensa difundido por la Universidad.

"El objetivo de determinar el significado social de los juegos de aquel entonces reta las formas establecidas de pensamiento. Esto (lo lúdico) es un instrumento que podemos usar para interpretar cómo eran las pesronas. Es una forma más social de entender la arqueología", añadió.

Beneficios a la salud

El juego es parte tan intrínseca de los seres humanos desde hace miles de años porque es parte de la salud integral. Son numerosos los estudios científicos que hablan de los beneficios, tanto para niños como para adultos.

En los niños, un estudio realizado en Estados Unidos, Gran Bretaña, Suecia y Alemania evidenció que el esparcimiento fuera de cuatro paredes ayuda al aprendizaje.

"Este juego motiva la exploración, el cuidado del ambiente y hasta comienzan a hacerse preguntas que los llevarán de la mano a respuestas científicas sobre la luz, la biodiversidad y el porqué de los colores", cita la revista International Journal of Play.

En su libro Free to Learn, el psicólogo Peter Gray, de la Universidad de Boston, en Estados Unidos, indica que es en el juego donde los niños aprenden a tener control de sus vidas.

En los adultos, un estudio de la Universidad de Darmouth (Estados Unidos), publicado el año pasado en la revista International Journal of Play, concluyó que los mayorse de edad que juegan tienen 20% menos riesgo de sufrir una gripe.

Asimismo, un ensayo difundido en el 2012, en la revista National Psychiatry Archives, también mostró que el juego redujo los episodios depresivos de adultos hasta en un 40%.

Tras un análisis del 2014, varios científicos de EE. UU., Inglaterra y España mencionaron en la revista Labor Journal que el juego mejora la disposición al trabajo y el aprendizaje.

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