Municipalidad de Oreamuno quiere ser tomada en cuenta en su uso

 19 noviembre, 2014
El complejo de edficios en donde funcionó el Sanatorio Durán, a principios del siglo XX, fue declarado patrimonio histórico arquitectónico
El complejo de edficios en donde funcionó el Sanatorio Durán, a principios del siglo XX, fue declarado patrimonio histórico arquitectónico

Cartago

El complejo arquitectónico en donde funcionó el Sanatorio Durán en Potrero Cerrado de Cartago, fue declarado patrimonio histórico arquitectónico de Costa Rica, según según consta en elDecreto Ejecutivo N° 38657-C , publicado en el diario oficial La Gaceta del miércoles 19 de noviembre.

Fue en la gestión de la expresidenta Laura Chinchilla, cuando la historiadora Sonia Gómez y la arquitecta Ileana Vives (ahora directora del Centro de Patrimonio del Ministerio de Cultura) realizaron los estudios respectivos de su especialidad para recomendar la declaratoria.

A partir de ese estudio, la Comisión Nacional de Patrimonio Histórico Arquitectónico, lo aprobó y recomendó la incorporación de ese complejo de edificios entre los bienes inmuebles con declaratoria.

El director del Museo Municipal de Cartago, Eduardo Castillo y el exempleado del Sanatorio Durán Edwin Castro, fueron dos de los promotores de la iniciativa par la declaratoria.

"Celebramos este logro con muchas personas que nos apoyaron y ahora hay que hacer otra cruzada, para encontrar los fondos para su restauración y su automantenimiento. Creemos que los diputados de esta provincia nos van a ayudar”, expresó Castillo.

Por su parte, Castro declaró que están organizando para los próximos días una visita y acción de gracias en el Sanatorio. “No es solo para los que quedamos del personal que allí sirvió, sino también para nuestras familias: hijos, nietos y bisnietos”.

Por su parte, el Alcalde de Oreamuno, José Rafael Huertas, solicitó al gobierno y al Ministerio de Cultura, ser partícipes en el uso que se le de a ese conjunto de instalaciones.

“Consideramos que será un atractivo turístico más de nuestra región, la cual necesita desarrollo en ese campo y también necesita abrir nuevas fuentes de empleo”.

El Sanatorio Durán es un complejo arquitectónico que integra varios edificios. El primero de ellos fue construido entre 1916 y 1918 y, posteriormente, se levantaron otros en diferentes épocas. En ese lugar, funcionó entre 1918 y 1973 el primer hospital para el tratamiento de la tuberculosis no solo de Costa Rica sino de Centroamérica

El decreto desglosa más de 20 argumentos que sustentan la declaratoria.

"El antiguo Sanatorio Carlos Durán Cartín fue el primer y único centro hospitalario especializado en la atención de la tuberculosis, no sólo de Costa Rica, sino incluso del área centroamericana, por lo que su valor histórico para la medicina, trasciende el ámbito nacional. (...) Es un hito de relevancia, centroamericana, región que se vio beneficiada durante muchos años con sus servicios, y que iguales beneficios aportó a la población de otros países caribeños e incluso de Sudamerica".

El documento oficial decreto señala además que “este conjunto arquitectónico, tiene un alto potencial para ser explotado de muy diversas formas, de manera que le permita su propio sostenimiento e incluso generar nuevamente el desarrollo de las poblaciones cercanas”.

El propietario actual del inmueble, es la agrupación de agricultores, conocido como Upanacional, al que le fue donado en la primera administración Arias Sánchez.

Según el decreto – que a su vez se sutenta en la Ley N°7555 de Patrimonio Histórico-Arquitectónico de Costa Rica– como propietario del inmueble Upanacional adquiere obligaciones, sobre este conjunto arquitectónico, entre ellas: conservar, preservar y mantener adecuadamente el conjunto arquitectónico; informar sobre su estado y utilización al Centro de Patrimonio Cultural cuándo éste lo requiera; permitir las visitas de inspección que periódicamente realizarán los funcionarios acreditados por dicho Centro para determinar el estado del conjunto y la forma que se está atendiendo su protección y conservación.

*Colaboraró Andrea Solano