Por: Daniela Cerdas E. 19 mayo, 2015

Una niña indígena, quien se encuentra bajo el cuidado del PANI, deberá ser enviada a un albergue que tome en cuenta sus raíces culturales, así como contar con un traductor de la lengua cabécar al español.

La Sala IV resolvió ayer, parcialmente, un recurso de amparo en el que le ordenó al Patronato Nacional de la Infancia ( PANI) propiciar las condiciones óptimas que permitan que la estancia de la menor en el albergue sea lo más cercana posible a sus raíces culturales.

La niña proviene del territorio indígena Cabécar de Tayní (Valle La Estrella). Fue trasladada al PANI luego de un accidente, del cual no se dieron más detalles.

En el albergue, a donde fue enviada la indígena, no se practican las costumbres de su pueblo y solo se habla español.

Fanny Cordero, vocera del PANI , dijo que coordinarán con la Comisión Nacional de Asuntos Indígenas para cumplir con lo exigido por el tribunal.

En caso de no ser posible enviarla a un recinto con esas características, la Sala pidió al PANI tomar medidas para garantizarle a la niña un ambiente relacionado con su identidad cultural.

“La separación familiar que sufrió la menor no es contraria a sus derechos, ya que obedeció al deber estatal de velar por su cuidado y protección”, dijo la resolución de la Sala.

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