Por: Irela Fornaguera 16 febrero, 2015

La Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) está forzada a "pagar los platos rotos por la falta de conciencia", cuando recolecta, casi a diario, los desechos que llegan hasta sus plantas hidroeléctricas en la GAM.

Así lo afirmó Carlos Rosas, jefe de Recursos Naturales de la CNFL, quien explicó que las toneladas de basura en los ríos han disminuido con los años, pero no necesariamente por una modificación de costumbres de la población de la Gran Área Metropolitana (GAM).

"Nuestras acciones de mantenimiento, sensibilización y reforestación han hecho que la cantidad de desechos disminuya; el agua llega más limpia a los ríos porque servimos de atajo, de filtro que restringe que el grueso de los desechos llegue aguas abajo", declaró Rosas.

La Compañía debió librarse de 532 toneladas de basura en cuatro de sus tomas y embalses de la GAM, el año pasado, mientras que el ICE recibió 228 toneladas de basura en dos de sus plantas. Esa acción las condujo a gastar ¢33,5 millones. La mayoría de desechos que arrastran ríos como el Virilla, el Torres, Tiribí y Segundo, son bolsas y botellas de plástico, vidrios, aluminio, llantas, animales y madera procesada.

Además de generar contaminación visual, estos conllevan pérdidas en la capacidad de fitodepuración del embalse e inhabilitación de los equipos.

"Cuando los residuos orgánicos llegan a los embalses, al no haber un flujo de agua libre y ser acumulados en el reservorio, estos se van descomponiendo y generan gases ácidos que provocan la corrosión de los equipos en la presa, lo cual disminuye su vida útil", comentó Luis Pacheco, gerente de Electricidad del ICE.

Según Rosas, de la CNFL, y Luis Pacheco, del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), la cantidad de basura que llega a las tomas es proporcional a la cantidad de agua en el río.

Es decir; la mayoría de problemas llegan en la época lluviosa (mayo a noviembre). Mientras en invierno se puede llenar un contenedor de basura al día, en el verano se llena uno por semana.

La principal afectación por la basura es el atasco de parrillas o filtros metálicos de la toma. ¿Cómo limpian los embalses? Algunas plantas tienen incorporadas unas peinetas fijas de metal que arrastran los desechos sólidos desde el fondo de las aguas hacia arriba. Una vez en la superficie, la basura es depositada en un contenedor y, de esa forma, es enviada a un relleno sanitario en camiones.

Otra opción de limpieza es utilizar una especie de paraguas invertido; un colador que se introduce a las aguas, capta los desechos, los eleva y los redirecciona a una plataforma de cemento. De ahí estos son dirigidos al relleno.

Sin embargo, cuando la cantidad de basura acumulada es superior a la capacidad de limpieza del limpiarrejas, se forma un tapón que limita la cantidad de agua que entra a la conducción.

"Esta es una situación crítica, pues podría generarse un efecto de vacío o la entrada de una burbuja de aire, generando daños en la tubería y en las turbinas. En esos momentos, la generación de las unidades debe interrumpirse completamente", dijo Pacheco.

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