Un grupo de 14 enfermos aguarda por hígados, pulmones, páncreas y corazón

 3 mayo, 2014
Guillermo Peñaranda Montero (izq.) y Matilde Wachong Morera aguardan por un trasplante de pulmón, mientras Carlos Granados Calderón (der.) requiere de un hígado.
Guillermo Peñaranda Montero (izq.) y Matilde Wachong Morera aguardan por un trasplante de pulmón, mientras Carlos Granados Calderón (der.) requiere de un hígado.

Guillermo Peñaranda Montero depende de una bomba de oxígeno las 24 horas y ni eso le permite caminar deprisa sin ahogarse.

“Necesito un trasplante de pulmones”, dijo este hombre de 64 años, quien sufre de fibrosis pulmonar , un mal que cicatriza y vuelve muy duros ambos órganos.

Este vecino de Tres Ríos de La Unión, Cartago, forma parte de un grupo de 14 pacientes del Hospital Calderón Guardia, quienes esperan hígados, pulmones, páncreas y un corazón. Ayer exigieron a la Caja Costarricense de Seguro Social resolver los problemas que tienen suspendidas las cirugías.

“Desde el 1.° de marzo, detuvimos los trasplantes. Es irresponsable seguir de esta forma: no hay presupuesto, se deben renovar y comprar más equipos y reunir al personal, como debe ser, en una unidad de trasplantes en el Calderón Guardia, tal y como existe en el Hospital México”, dijo el cirujano Mario Sánchez, coordinador de trasplantes de órganos abdominales –hígado, riñones, intestinos y otros–.

Sánchez explicó que ya enviaron un caso de riñón y otro de hígado a la Unidad de Trasplantes del Hospital México, donde fueron realizadas ambas cirugías.

“Si hay una emergencia, entraremos al quirófano, pero no podemos seguir jugando con la seguridad de los pacientes”, agregó.

Mediante correo electrónico, la Dirección Médica del Calderón Guardia indicó que reactivaron el programa con cirugías de trasplante de riñón, cada miércoles.

Sin embargo, los casos complejos, como las cirugías de hígado, acaban en la Unidad de Trasplantes del Hospital México.

Además, asegura que trabajan en un plan de mejoras.

Mientras esto ocurre, pacientes como Peñaranda reza para salir adelante de esta prueba.

"Si apareciera un donante, no puedo ser tratado en este hospital donde conocen bien mi caso. Los médicos tendrían que correr para enviarme a otro centro; esto no puede ser: merecemos condiciones dignas para luchar por nuestras vidas", dijo este padre de tres hijas, vecino de Tres Ríos de La Unión, en Cartago.