En una carta enviada al jefe de la fracción del partido de gobierno, el fundador de esa agrupación enumeró lo que considera "desdén total" a las normas éticas del grupo

Por: Aarón Sequeira 29 abril, 2016
En el pasado, la jefa del PAC, Emilia Molina, afirmó que Ottón Solís, fundador de la agrupación, no puede imponer su visión ética a todos los partidarios. | ARCHIVO/ CARLOS BORBÓN.
En el pasado, la jefa del PAC, Emilia Molina, afirmó que Ottón Solís, fundador de la agrupación, no puede imponer su visión ética a todos los partidarios. | ARCHIVO/ CARLOS BORBÓN.

Dos días antes de que este jueves el PAC eligiera a la diputada Emilia Molina como su candidata a la presidencia legislativa, Ottón Solís anunció que no votaría por ella el 1.º de mayo.

En una de sus usuales cartas, el fundador del partido de Gobierno acusó a Molina de haber disimulado las faltas éticas de la fracción de Acción Ciudadana (PAC) en el primer año de este periodo, cuando ella fungía como jefa de la bancada.

Sin guardarse nada, Ottón aseguró que Molina "lideró uno de los actos más alejados de las esperanzas que el PAC generó en materia ética, cuando negoció votos para elegir a Henry Mora como presidente de la Asamblea Legislativa, a cambio de ceder a otros partidos siete plazas".

Solís se refiere a plazas que se le cedieron a los partidos Unidad Social Cristiana (PUSC) y Accesibilidad Sin Exclusión (PASE) en mayo del 2014. Se trata de códigos que el PAC solía congelar por una norma ética, según la cual cada diputado tenía un tope máximo de asesores para ahorrarle dinero al Estado. El legislador considera que haber prestado esos puestos equivalió a haberlos usado, con lo que se transgredió la norma interna.

"Aparte del costo que esas plazas representaron para los tributantes, la diputada Molina Cruz mantuvo en la clandestinidad esa equivocada transacción", apuntó el fundador de Acción Ciudadana y tres veces candidato presidencial en la carta entregada al jefe de la fracción oficialista, Marco Redondo,

Ese año, luego de la denuncia de Solís, el PAC tomó el acuerdo de recuperar las plazas, pero Emilia Molina no lo ejecutó y esos puestos costaron al Congreso ¢85 millones en salarios y pluses pagados.

Silencio.

Otra de las razones que expone Ottón Solís para no apoyar a Emilia, en su carrera por la presidencia del Congreso, es la de mantener silencio cuando Henry Mora, desde la cabeza del Directorio legislativo, nombró a la presidenta interina del PAC, Kattia Martin Cañas, en una plaza de chofer vacante que, luego, fue adecuada a un mejor salario.

Ese nombramiento generó investigaciones aún abiertas en el Ministerio Público en contra de los diputados y, además, pronunciamientos de la Procuraduría de la Ética, pues la plaza que Mora le dio a la presidenta de su propio partido fue recalificada con un sueldo cuatro veces mayor.

"Es un cargo que no era necesario de acuerdo con la jefa del departamento en el que don Henry Mora colocó a la señora Martin. En el PAC siempre definimos como corruptos, actos en los cuales se utiliza el poder de esa vergonzosa manera", manifestó Solís en la carta.

Molina pide respeto.

Ante la carta de Solís, que se leyó en la reunión ordinaria de la fracción oficialista, el lunes pasado, Emilia Molina pidió respeto.

"Yo fui al Tribunal de Ética cuando él (Ottón) planteó el tema de las plazas y no se me condenó. Es importante que podamos respetarnos", comentó la candidata oficialista al Directorio.

Molina recordó que conoce a Solís desde que eran compañeros de colegio, en Pérez Zeledón, que las familias de ambos se conocen y que trabajó para él en todas las campañas en que se postuló a la Presidencia de la República.

"Eso no implica que no haya diferencias entre nosotros. Tenemos diferencias y visiones distintas, pero es importante que podamos respetarnos", manifestó ella.

Para Solís, es un riesgo impulsar a una persona como Molina, porque asegura que los puestos de liderazgo exigen responsabilidades superiores.

A criterio de él, ella ha sido "antagónica o indiferente" ante las normas éticas fundacionales del PAC.

"Yo traicionaría las normas éticas que hemos prometido desde nuestra fundación si diera mi voto para que ocupe la presidencia de la Asamblea Legislativa a una persona del PAC que ya ha demostrado desdén total por algunas de esas normas.

"En vista de estos antecedentes, le informo (a Marco Redondo) que si la diputada Emilia Molina resultara escogida por el PAC como candidata a la presidencia del Directorio legislativo, no votaré por ella", cierra Ottón Solís su carta.

Dos días después de la nota de Solís, Emilia resultó designada como candidata con los votos de ocho de los nueve legisladores presente durante la votación. El voto número nueve fue el de Ottón, quien se abstuvo.

En la reunión no estuvieron presentes Marcela Guerrero, Marlene Madrigal, Nidia Jiménez ni Epsy Campbell.