Por: Aarón Sequeira 28 febrero
Ottón Solís les pidió a sus compañeros del PAC que lo apoyen para ser presidente legislativo el cuarto año de este gobierno; Mario Redondo, de Alianza Demócrata Cristiana, evalúa si le conviene aspirar a ese cargo, pues quiere llevar a su partido a febrero del 2018 como candidato a la presidencia de la República.
Ottón Solís les pidió a sus compañeros del PAC que lo apoyen para ser presidente legislativo el cuarto año de este gobierno; Mario Redondo, de Alianza Demócrata Cristiana, evalúa si le conviene aspirar a ese cargo, pues quiere llevar a su partido a febrero del 2018 como candidato a la presidencia de la República.

El diputado Ottón Solís Fallas intentará de nuevo ser presidente de la Asamblea Legislativa, aunque ya en el pasado ha fracasado en sus intentos para que el PAC lo unja como su candidato o lo apoye con fuerza frente a otras fracciones legislativas.

El lunes, durante la reunión semanal de los diputados del Partido Acción Ciudadana (PAC), el fundador de esa agrupación les anunció a sus colegas la intención de presentarse a la contienda parlamentaria y, luego, se acercó informalmente a los ocho jefes de las fracciones legislativas restantes, para presentarse como aspirante al puesto.

Consultado por La Nación, dijo que esta vez no ha enviado cartas con su propuesta para un gobierno legislativo, sino que ha hecho las conversaciones directamente con los otros diputados.

"Espero que el último año haya una buena conducción del debate, una buena negociación entre jefes para que la Asamblea brille para tomar decisiones, siempre he estado conversando y tratando de impulsar asuntos. (...) Hay espacios para que yo pueda ayudar a coordinar bien el plenario", dijo Solís.

Aunque el fundador del PAC ya haya conversado con sus copartidarios para pedirles su apoyo, ese es precisamente el principal reto de Solís: que su agrupación lo respalde y que negocie con otros partidos para que él sea el presidente del Congreso.

La respuesta de Solís no logra ser determinante en ese punto: "No sé, tal vez no es difícil (que lo apoyen en el PAC). Voy a tratar de convencer a todas (las bancadas), me interesa la mía, por eso les hablé de primero".

Otros años, el diputado ha prometido mano dura contra el despilfarro de recursos en notas con una especie de programa. Esta vez, se lanza bajo el argumento de que la gente lo conoce y sabe que siempre trata de ser consecuente entre lo que dice y lo que impulsa.

Ottón Solís fue candidato presidencial del PAC tres veces, en el 2002, el 2006 y el 2010. Fue en su segunda contienda cuando más cerca estuvo de la victoria, pues solo quedó 18.000 votos por debajo de Óscar Arias Sánchez.

Desde el 2010 prometió no volver nunca a aspirar por la presidencia de la República; para las próximas elecciones, promueve una especie de acuerdos entre los partidos con más posibilidades de la victoria electoral, para que conformen un gobierno de unidad nacional, que comparta incluso los puestos del gabinete.

"Ofrezco un compromiso con la negociación transparente, pues es importante en la coordinación de negociaciones, que la gente confíe en la palabra, en mantenerla, yo puedo ofrecer eso, lo que digo es lo que quiero que ocurra", dijo Ottón Solís.

Este periodo, el legislador presidió las comisiones de Hacendarios y Nombramientos, durante la primera legislatura, y fue candidato a presidente solamente el segundo años, luego de un fuerte debate interno en el PAC, que terminó incluso con graves fracturas en la bancada oficialista.

Entre los que ya conocen las intenciones de Solís está Mario Redondo, de la Alianza Demócrata Cristiana, y Abelino Esquivel, de Renovación Costarricense.

Redondo, quien dice que ahora tiene más estima por Ottón Solís que antes, también podría ser aspirante a la cabeza del Directorio.

"Lo considero un hombre congruente y valiente, porque asumir las posiciones que él ha asumido, no lo hace cualquiera en la política en este país. Puede que yo no coincida con él en muchos temas, pero combatir la corrupción significa hacerse muchos enemigos, y eso a él no le importa", dijo el legislador.

En su caso particular, el cartaginés asegura que hay varios congresistas que le han solicitado lanzarse por el cargo, pero afirma que debe analizar antes la situación político electoral de su partido, que aspira a ser nacional para los comicios del 2018.

Entonces, no será antes de finales de marzo que decida si aspira por la presidencia legislativa o se queda con la candidatura presidencial de su agrupación.

En el caso de Abelino Esquivel, cree que a Solís le costará tener seguros los 13 votos oficialistas y que, sin ellos, no puede tocarle la puerta a ningún otro partido con opciones serias.

"Cómo aspirar a presidente sin tener los votos de su misma fracción", dijo el cristiano.

Aunque hay un acuerdo entre los partidos de la alianza que se formó hace dos años para que el último año tenga un partido del bloque cristiano a la cabeza, podría no ser tan claro el cumplimiento de ese acuerdo, porque Redondo evalúa sus posibilidades electorales; y Renovación, según contó Esquivel, quiere un puesto del Directorio, pero no la presidencia.

Entonces, quedan en el panorama Fabricio Alvarado, de Restauración Nacional, y Gonzalo Ramírez, de Renovación, quien esta tercera legislatura tiene la primera secretaría.

Óscar López, del Partido Accesibilidad Sin Exclusión (PASE), dijo en el Diario Extra que quiere aspirar al puesto; sin embargo, su posición dentro de la alianza nunca ha sido determinante ni ha tenido un apoyo definido.

El próximo presidente del Congreso se elegirá el 1.º de mayo, en una sesión solemne a la que asisten, generalmente, los 57 congresistas. Con las curules llenas, los candidatos a cada uno de los puestos del Directorio requieren del apoyo de 29 diputados, o sea, la mitad más uno de los presentes.

Aunque es el partido de gobierno, el PAC solamente logró consolidar los votos necesarios para presidir en la primera legislatura, cuando con los votos del Frente Amplio y del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) llevó a ese cargo a Henry Mora.

El segundo año, la Unidad le dio la espalda al oficialismo y, con el apoyo del Partido Liberación Nacional (PLN), ungió a Rafael Ortiz como el jerarca legislativo.

Para el 1.º de mayo pasado, Liberación le quiso cobrar el favor a la Unidad, pero problemas internos en esa alianza complicaron tanto la negociación al punto que los socialcristianos solo quisieron permitir que Antonio Álvarez Desanti llegara a la oficina del Castillo Azul con sus votos en blanco, que se le sumaron reglamentariamente al liberacionista, por tener la votación mayoritaria.

Actualmente Álvarez Desanti está fuera del cargo, luego de ausentarse para ir a luchar por la candidatura presidencial verdiblanca por dos meses. En su lugar, ocupa el cargo más alto del Poder Legislativo el diputado libertario José Alberto Alvaro.