7 septiembre, 2016

Poco le importó a la afición tica que la Sele ya tuviera amarrado el boleto a la hexagonal.

Miles de costarricenses coparon anoche las tribunas del Estadio Nacional bajo la premisa de alentar al equipo de todos, en un juego donde defender el orgullo patrio estaba de por medio, más allá de cualquier botín por puntos en competencia.

Aún con el recuerdo fresco del Mundial de Brasil 2014, el recinto josefino vivió una fiesta tricolor en la que, desde el minuto uno, los ticos se convirtieron en un jugador adicional.

Ataviados con camisetas rojas, la mayoría, los seguidores nacionales cargaron de emotividad la noche en La Sabana, recordando cómo se vivieron jornadas eliminatorias previas.

Fotos: Rafael Pacheco, Mayela López y José Cordero.