Iniciativa Empléate abre nuevas opciones a muchachos que no estudian ni trabajan

Por: Mercedes Agüero 17 septiembre, 2013

Imagen sin titulo - GN
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“Me gustaría aprender inglés para trabajar en un callcenter. Llegué a noveno año. Me salí porque no pude paar. tengo dos años sin trabajar ni trabajar”

¿Para qué sirve el brete?, pregunta desde una pantalla gigante el astronauta Franklin Chang Díaz. De seguido, lee algunas de las respuestas que le dan. “Ronny Cubero: el brete paga las entradas a la mejenga”. “Grace Solano: el brete paga el alquiler del ‘chante’”.

El astronauta agrega: “No importa lo que el brete pague, lo importante es que vos te la creás porque nadie, por más ‘galleta’ que sea, va a ningún lado sin ponerle”.

El mensaje del científico va dirigido a jóvenes entre 17 y 24 años que, este lunes, acudieron al Reto Empléate, organizado por el Ministerio de Trabajo con ayuda del Banco Popular, en la Antigua Aduana.

Las palabras de Chang son parte de la charla motivacional que reciben antes de recorrer los puestos donde universidades e institutos les ofrecen carreras técnicas cortas, de dos a 18 meses de duración.

 Decenas de jóvenes buscaron opciones educativas ayer en la feria Empléate, en la Antigua Aduana. | LUIS NAVARRO.
Decenas de jóvenes buscaron opciones educativas ayer en la feria Empléate, en la Antigua Aduana. | LUIS NAVARRO.

Son muchachos que por alguna razón dejaron el cole y no tienen trabajo. Por eso les llaman ninis.

En esa condición está Yuriany Beltrán, de 22 años, para quien la escasez de recursos es uno de sus mayores desvelos. Según dijo, ayer pagó el pasaje con puras monedas de ¢10 porque no tenía más plata.

“Somos siete hijos, mi mamá y mi padrastro. A veces, es muy difícil porque tal vez uno necesita algo y no hay plata o no alcanza la comida”, narró la joven quien concluyó la secundaria pero aún le falta ganar el bachillerato. Esta es la segunda vez que Beltrán, de barrio Cuba, intenta entrar al programa.

Andrés Romero, coordinador de la feria, dijo que en los dos días de actividades esperan a unos 3.000 jóvenes. Los muchachos reciben una breve charla sobre el mercado de trabajo, información del programa y luego ven la oferta educativa.

Una vez que escogen la carrera de su interés, se les hace una entrevista más profunda para definir si califican. En caso de que tengan problemas para cubrir el costo de sus estudios, el Programa les cubre los gastos.

José Pablo Hernández, de 17 años y vecino de Heredia, también fue atraído por el Reto Empléate.

Hernández dejó sus estudios en noveno año cuando le faltaban tres materias para terminar el nivel.

Se retiró porque llevaba notas muy bajas y era muy difícil recuperarlas, dice. Ayer, buscaba opciones para estudiar inglés pues quiere ser sobrecargo de avión.

“Estar sin trabajo y sin estudiar es muy difícil, sobre todo porque se generan muchas peleas entre los papás”, contó el joven.

En Costa Rica, hay unos 201.000 muchachos de entre 12 y 24 años que ni estudian ni trabajan.