Managua intentó circular notas diplomáticas entre los 33 países miembros de ese foro

Por: Natasha Cambronero 19 noviembre, 2014
Fotografías tomadas el 11 de marzo por personal de la misión Ramsar y del Ministerio de Ambiente dejan ver el tamaño del caño artificial abierto por Nicaragua en isla Portillos, en Calero. | CORTESÍA DEL MINAE PARA LN
Fotografías tomadas el 11 de marzo por personal de la misión Ramsar y del Ministerio de Ambiente dejan ver el tamaño del caño artificial abierto por Nicaragua en isla Portillos, en Calero. | CORTESÍA DEL MINAE PARA LN

El Gobierno de Daniel Ortega trató de involucrar a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) en el conflicto con Costa Rica por isla Calero.

Nicaragua intentó circular, sin éxito, una nota diplomática sobre el conflicto bilateral entre los 33 países miembros de ese foro, el pasado 3 de noviembre.

Lo intentó al calor de un intercambio de notas sobre una propuesta costarricense para coordinar mediciones del volumen del río San Juan, en aras de conocer el impacto que generó al humedal de isla Calero el segundo caño artificial que abrió Nicaragua en el 2013.

La reunión técnica, que al final no se realizó, era para cumplir con una de las recomendaciones que la Convención sobre Humedales Ramsar emitió el pasado 22 de agosto, cinco meses después de la inspección que hizo en dicho canal.

Hace 16 días, el embajador nicaragüense, Harold Rivas, pidió a Costa Rica distribuir entre los miembros de la Celac una respuesta de su canciller, Samuel Santos, a su homólogo Manuel González, en vista de que el Gobierno de Luis Guillermo Solís ejerce actualmente la presidencia pro témpore del organismo regional.

Rivas además solicitó circular una invitación, también fechada el 3 de noviembre, que Santos remitió al secretario general de Ramsar, Christopher Briggs, para que participara en el fallido encuentro.

González rechazó ambas peticiones del Gobierno de Ortega, al considerar que eran improcedentes.

“No consideramos que Celac sea el mecanismo adecuado, porque es un mecanismo de concertación y diálogo político; no es para ir a resolver disputas bilaterales o andar circulando las notas que los países se cruzan entre sí. No es un contexto bilateral el que se discute en el seno de la Celac, de modo tal que no procede hacerlo en ese foro”, explicó el diplomático.

No obstante, González aseguró que las dos notas sí fueron circuladas entre los miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), donde también fueron remitidas por Nicaragua.

“No entendemos cuál es el objetivo, porque este tema se está resolviendo en la Corte Internacional de Justicia (CIJ). De ahí que esto nos obligó a circular la secuencia completa ante la OEA, lo cual tampoco es usual, pero bajo las circunstancias se hacía necesario para evitar confusiones”, dijo el jerarca de la política exterior costarricense.

Sin acuerdo. La reunión conovocada por Costa Rica al final no se concretó. Nicaragua no aceptó que se realizara el 30 de octubre como se formuló inicialmente y no respondió a la propuesta de que se efectuara el 12 de noviembre pasado. Tampoco estuvo de acuerdo en medir el caudal del río San Juan antes y después del delta del río Colorado, como sugerió la Cancillería nacional.

El Gobierno de Ortega solo quiere que se hagan las mediciones en la zona aledaña al caño que se construyó en 2013.

Ambas partes tampoco coincidieron en el lugar del encuentro. Costa Rica planteó que se realizara en San José, en Peñas Blancas o en Liberia. Mientras los nicaragüenses procuraron que fuera en San Juan o en Managua.

Ambas naciones mantienen un litigio desde octubre del 2010, cuando Nicaragua abrió un primer caño en la esquina norte de Calero. Desde entonces, se enfrentan en dos juicio en la CIJ: uno incluye la invasión a isla Calero y la construcción de la trocha fronteriza, y otro es para definir los límites marítimos entre los países.