258 personas han enfermado de influenza tipo A; 156 de ellas con AH1N1

 20 julio, 2013

Una vecina de Naranjo, Alajuela, se convirtió en la novena víctima mortal del virus de la gripe AH1N1 en lo que va del año.

La señora falleció a principios de este mes pues su situación se complicó al sufrir hipertensión y diabetes, confirmaron ayer voceros del Ministerio de Salud.

Con ese fallecimiento suben a 20 los decesos causados por diferentes tipos de virus respiratorios, cuyo ataque está en temporada alta este invierno.

El panorama sanitario se complica más pues la población también está experimentando el ataque del virus del dengue, transmitido por el zancudo Aedes aegypti .

Al 13 de julio anterior, más de 17.000 enfermos de dengue engrosaban los registros del Ministerio de Salud, con altos costos económicos para la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), encargada de la atención de pacientes.

Hasta ahora, tres adultos han fallecido por dengue grave. Otros cuatro casos nuevos están siendo atendidos en este momento.

La directora de Vigilancia de la Salud, en el Ministerio de Salud, María Ethel Trejos, dijo que aún se esperan más casos, tanto de dengue como de enfermedades respiratorias, pues lo fuerte del invierno todavía no llega.

Más susceptibles. Niños y personas mayores son los que han sufrido más las complicaciones por AH1N1.

De los 20 fallecidos por males respiratorios, dos eran menores de dos años y 10 mayores de 50 años.

“Las infecciones respiratorias se están dando más en gente mayor, al contrario de lo que ocurrió en la pandemia de 2009, cuando atacó a personas entre los 10, 20 y 30 años”, explicó Henry Wasserman, del Departamento de Vigilancia de la Salud del Ministerio de Salud,

Hace cuatro años, las autoridades mundiales de Salud declararon pandemia de gripe y fue, precisamente, el virus AH1N1 el responsable. En el caso costarricense, más de 80 personas fallecieron ese año debido a ese virus de la gripe.

El registro total de casos de virus respiratorios –al 13 de julio–, acumula 258 afectados por influenza A, según Trejos. Entre ellos, hay 156 enfermos por AH1N1, 78 por H3N2 y los 24 restantes aún se encuentran por tipificar.

 Personal de Urgencias recibía con cubrebocas a los enfermos, en el Hospital Tony Facio, de Limón, durante la pandemia de AH1N1 en 2009. | ARCHIVO / EDDY ROJAS
Personal de Urgencias recibía con cubrebocas a los enfermos, en el Hospital Tony Facio, de Limón, durante la pandemia de AH1N1 en 2009. | ARCHIVO / EDDY ROJAS

Fernando Morales, director del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología, dijo que lo peor llegará en setiembre y octubre.

Por su parte, Marcela Hernández, pediatra infectóloga del Hospital Nacional de Niños, afirmó que en su centro se produjo un incremento de hospitalizaciones de pacientes con influenzas y bronconeumonías.

A pesar de las nueve muertes por AH1N1, todavía no hay ninguna alerta sanitaria. Las autoridades están más preocupadas por la expansión del virus dengue.

Las regiones Pacífico Central y Chorotega concentran el 50% de los casos. En la primera región, el número de infectados subió en 453 personas en una semana.

Los cantones con más enfermos son Puntarenas y Orotina. Solo Parrita mostró un descenso.

En la Región Chorotega hay 609 pacientes nuevos. Nicoya es el área más preocupante pues acumuló 380 enfermos más.

El cantón de San José registra 445 casos, aunque la Región Central Sur sigue en el punto de mira porque no descendieron los infectados. Las comunidades de La Carpio, barrio México y Pavas son los focos de mayor gravedad.

Solo permanecen estables las regiones de Occidente y la Huetar Norte, con 29 y 110 afectados.

Para los próximos días, se espera que los casos aumenten por el regreso de las personas que salieron a pasear en vacaciones de medio año a zonas infestadas de zancudos.

“Si no tomamos todas las medidas, podemos esperar una epidemia”, advirtió Trejos.