Según Elizabeth Fonseca, la negativa del Centro de Patrimonio al proyecto ha sido determinante para que se analice una nueva opción para alojar a los diputados

Por: Aarón Sequeira 4 marzo, 2015
De prosperar las gestiones actuales, el nuevo edificio de oficinas de los diputados de la Asamblea Legislativa se levantaría sobre la sede actual, en una edificación de 170 metros de largo, por 25 de alto y 17 de ancho, para alojar al menos 57 oficinas. | JORGE NAVARRO
De prosperar las gestiones actuales, el nuevo edificio de oficinas de los diputados de la Asamblea Legislativa se levantaría sobre la sede actual, en una edificación de 170 metros de largo, por 25 de alto y 17 de ancho, para alojar al menos 57 oficinas. | JORGE NAVARRO

Aunque más temprano, la ministra de Cultura, Elizabeth Fonseca, confirmó a La Nación que el Congreso había archivado el proyecto para construir un nuevo edificio, una hora después la jerarca se desdijo y aseguró que las autoridades de la Asamblea Legislativas aún analizan si entierran la propuesta.

"Desistir del proyecto del edificio tal como estaba planteado no es una decisión del presidente (Henry Mora). Hoy solo se habló de que es una posibilidad", dijo la ministra.

Fonseca añadió que la directora del Centro de Conservación del Patrimonio, Ileana Vives, también malinterpretó la reunión realizada en el despacho de la jerarca de Cultura, donde participaron el jerarca del Congreso, Henry Mora, y el director ejecutivo del Legislativo, Antonio Ayales.

Según Fonseca, la negativa del Centro de Patrimonio es una posición determinante para que eventualmente se estudien nuevos diseños para un edificio parlamentario.

El criterio de Patrimonio es que ese diseño pone en peligro varias estructuras del Congreso, que son patrimonio arquitectónico nacional.

En una circular a los funcionarios del Centro de Patrimonio, Vives celebró la decisión tomada por las autoridades legislativas.

"Reciban de mi parte mi agradecimiento por el esfuerzo conjunto que este tema representó para el Centro de Patrimonio", dijo Vives.

La Nación intentó conversar con Vives, sin embargo en su despacho indicaron que estaba en una reunión con la ministra Fonseca.

El Centro de Patrimonio denegó el permiso para la construcción de la nueva sede legislativa en febrero del 2014, decisión que fue respaldada por el entonces ministro de Cultura, Manuel Obregón. Más tarde, la nueva jerarca, Fonseca, reafirmó el criterio de su antecesor.

Proyecto edificio asamblea
Proyecto edificio asamblea

Ante esa negativa, los anteriores diputados propusieron un proyecto de ley para eludir el permiso de Patrimonio y establecer, por vía de ley, que la Asamblea podía construir su edificio.

Dicha iniciativa aún se encuentra en la corriente legislativa, pero no ha sido convocada por el Gobierno para las sesiones extraordinarias (diciembre del 2014-abril del 2015).

A mayo del 2014, el fideicomiso Asamblea Legislativa/BCR 2011 había pagado a la firma Javier Salinas Arquitectura (ganadora del diseño para el nuevo parlamento) cerca de ¢774 millones.

El proyecto de construcción de un nuevo edificio para los diputados incluía cuatro etapas, la primera de ellas el concurso del diseño, la segunda la construcción de una torre de oficinas para los 57 legisladores, la tercera el levantamiento de un edificio para el plenario, las comisiones y demás oficinas administrativas, y el cuarto sería la remodelación de las estructuras antiguas.

El BCR destinó $76 millones al fideicomiso para la construcción de la nueva sede del Poder Legislativo y está operando desde el 2011.

En enero, por instrucciones de la entidad bancaria, el Directorio legislativo consultó a la Dirección de Edificaciones Nacionales del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) si es posible seguir adelante sin los permisos.

Al 17 de febrero, aún no había una respuesta de parte de esa entidad.