Por: Aarón Sequeira 19 octubre
El magistrado Luis Guillermo Rivas, de la Sala Primera, junto al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Chinchilla.
El magistrado Luis Guillermo Rivas, de la Sala Primera, junto al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Chinchilla.

"El Poder Judicial necesitaba demostrar que tenía la posibilidad de disciplinar a uno de sus miembros, a quien se atribuye una incorrección en el ejercicio del cargo."

Así justificó el magistrado de la Sala Primera Luis Guillermo Rivas su decisión para votar a favor de separar a Celso Gamboa Sánchez de la Corte Suprema de Justicia, durante tres meses, y así poder avanzar en la investigación que se le lleva al magistrado penal por sus nexos con el polémico importador de cemento, Juan Carlos Bolaños.

Rivas fue uno de los 21 altos jueces de la Corte Plena que votaron, de forma unánime, la separación de Gamboa de la magistratura, luego de nueve horas de deliberaciones y de conocer las recusaciones que el investigado presentó contra 15 magistrados.

"Me parece que la medida era necesaria para salvaguardar el proceso de presiones indebidas. Con la separación, se conserva la prueba y se garantiza la transparencia y la realidad de lo que se establezca", dijo Luis Guillermo Rivas sobre la necesidad de tomar la decisión de suspender a Gamboa, pese a las recusaciones que presentó.

Con esas recusaciones, Celso Gamboa pretendía frenar la decisión que, finalmente, la Corte Plena tomó al filo de las 11 p. m.

La medida cautelar contra el magistrado penal se adopta el mismo día en que Crhoy publicó que los tiquetes del vuelo en que Gamboa y Bolaños fueron a Panamá se pagaron con la misma tarjeta.

Dos sindicatos y un informe del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Chinchilla, recomendaban a los magistrados optar por la separación temporal de Gamboa, que según la normativa interna del Poder Judicial debe darse, originalmente, por tres meses con goce de salario.

En cuanto a las actuaciones de Celso Gamboa, el juez Rivas Loáiciga apuntó que "los magistrados deben actuar apegados a la ley y la ética, para demostrar que sus decisiones siempre serán imparciales y fundadas en la verdad".

Según había explicado Chinchilla más temprano, la medida inicial es por tres meses, pero puede ser prorrogable por todo el tiempo que sea necesario.

Rivas añadió que el alejamiento del magistrado "evita que su presencia pueda verse como presión" y garantiza que el proceso sea más tranquilo, para llegar a establecer cómo ocurrieron los hechos.

Aparte del viaje que ambos hicieron a Panamá, Celso Gamboa acompañó a Juan Carlos Bolaños a solicitar una certificación sobre un proceso en su contra en la Fiscalía de Probidad, Transaparencia y Anticorrupción, tal como lo confirmó la funcionaria judicial que recibió la visita de ambos en ese despacho.