Presidenta reportó agresiones del gobierno de Daniel Ortega a los secretarios generales de la ONU y la OEA, así como al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas

Por: Aarón Sequeira 28 septiembre, 2013

Nueva York, EE. UU.-

La idea de que aparezca un grupo paramilitar que defienda el territorio costarricense de isla Calero fue rechazada este viernes por la presidenta de la República, Laura Chinchilla, luego de insistir por la vía diplomática en que la comunidad internacional vuelva sus ojos al conflicto con Nicaragua.

La mandataria repudió estas iniciativas y consideró la posibilidad de que sean "cortinas de humo" en redes sociales, o sea que solo sean discursos vacíos de algunos exaltados.

En días recientes apareció un grupo en Internet autodenominado Tropa 1856, que se impone la necesidad de proteger isla Calero ante las incursiones de Nicaragua.

"La Patrulla 1856 es un grupo paramilitar y apolítico cuyo propósito es servir a la patria en pro de la defensa de nuestra soberanía, la cual en estos momentos esta fuertemente comprometida por la invasión de Nicaragua a territorio costarricense", se puede leer en su página de Internet.

"No es la primera vez. En estos tres años han surgido grupos protestando por todo, y muchas veces no existen en la realidad, algunos llamaban a golpes de Estado, anarquistas, y al final no son grupos que tengan mayor incidencia", aseguró la gobernante, luego de su encuentro con el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon.

Chinchilla reiteró que la vía para resolver el conflicto con Nicaragua es la diplomática, para lo cual tuvo encuentros también con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y con representantes de varios países, entre ellos Japón, Gran Bretaña y Nueva Zelanda.

La presidenta, Laura Chinchilla, rechazó el uso de la fuerza, en cualquier forma contra Nicaragua para defender isla Calero. Encima está la diplomacia, asegura.
La presidenta, Laura Chinchilla, rechazó el uso de la fuerza, en cualquier forma contra Nicaragua para defender isla Calero. Encima está la diplomacia, asegura.

En buena parte de la labor diplomática para dar a conocer las agresiones de Nicaragua, el escudero del Gobierno es el canciller, Enrique Castillo, quien tuvo sus propios encuentros a nombre de la misión diplomática costarricense, primero con la subsecretaria de Estado de Estados Unidos, Roberta Jacobson, y luego con el presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el australiano Gary Quinlan.

En cada encuentro bilateral, se dieron a conocer pruebas de las incursiones de militares nicaragüenses en isla Calero, con fotografías satelitales que demuestran la apertura de dos caños en tierra firme, para darle salida hacia el mar al río San Juan. Uno de esos dos caños es totalmente navegable.

La presidenta Chinchilla centró, de hecho, su intervención ante la asamblea general de Naciones Unidas, el martes pasado por la tarde, en denunciar que el gobierno de Daniel Ortega incumple las medidas que dictó la Corte Internacional de Justicia (CIJ), según las cuales ninguno de los dos países puede entrar en ese territorio, salvo misiones costarricenses para verificar si hay daño ambiental.

Entre sus solicitudes a la ONU, luego reiteradas al secretario general, están la de establecer un diálogo multilateral que explore la forma de endurecer las medidas provisionales de la Corte, al punto de que el incumplimiento de un país sea sancionado.

Luego de su paso por la sede de la ONU, en Nueva York, Chinchilla consideró que esta participación fue la más satisfactoria de las tres que tuvo ante el organismo.