Imagen estuvo escoltada por devotos durante recorrido por la Vieja Metrópoli

 8 septiembre, 2014
Cientos de devotos participaron en la tradicional ‘pasada’, cuando se lleva de regreso a la Negrita a su basílica desde la catedral de Cartago. | EVELYN ARCE
Cientos de devotos participaron en la tradicional ‘pasada’, cuando se lleva de regreso a la Negrita a su basílica desde la catedral de Cartago. | EVELYN ARCE

CARTAGO. La imagen de la Virgen de los Ángeles realizó ayer el tradicional recorrido desde la catedral de Cartago hasta su basílica, subida en una florida carroza, obra de los devotos del cantón más grande de esa provincia: Turrialba.

A las 9 a. m. del domingo hubo una misa ofrecida por el obispo de la diócesis cartaginesa, Francisco Ulloa, como parte de las actividades para despedir a la Negrita, que estuvo de visita en la catedral de la Vieja Metrópoli desde el pasado 3 de agosto.

Luego de la homilía, el obispo Ulloa y centenares de fieles escoltaron la carroza hasta la basílica, un trayecto de aproximadamente un kilómetro, alfombrado con flores y aserrín multicolor, con diseños no solo de motivos religiosos, sino, además, alusivos al 15 de setiembre, cuando se conmemorarán 193 años de la Independencia de Costa Rica.

El vocero de la diócesis cartaginesa, Carlos Oreamuno, explicó que la imagen siempre debe retornar a su santuario el primer domingo de setiembre.

Por eso, en esta ocasión el plazo se extendió y la permanencia de la Virgen de los Ángeles en la catedral de la Ciudad de las Brumas se prolongó por tres días más; se trató de la estadía más larga de la Negrita fuera de casa.

Historia. La llamada “pasada” se remonta a 1782, cuando el entonces obispo para Nicaragua y Costa Rica, Esteban Lorenzo de Tristán, llegó a Cartago para participar en las fiestas a la Virgen, que en ese entonces iban del 2 al 15 de de agosto.

En esa ocasión, el obispo criticó que esas celebraciones se habían vuelto muy mundanas; por eso, decidió que desde ese momento los festejos se harían en la actual catedral de Cartago. Para ello, ordenó que cada 3 de agosto la imagen fuera trasladada a ese templo, hasta el primer domingo de setiembre.

Esa tradición se conserva hasta hoy y para los fieles católicos es una solemnidad religiosa.

“En el marco de la celebración, los vecinos y las iglesias cercanas se encargan de adornar las calles por donde pasa la Virgen. Hacen alfombras de flores por un camino que es cercano a los cinco kilómetros”, dijo Marisel Mora, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio cartaginesa.

Junto a la fe, durante el día se ofrecen varias opciones de entretenimiento para los vecinos.

El sábado hubo actividades especiales para los más pequeños, y por la tarde, música en vivo y baile.

Ayer domingo, la agenda se enriqueció con presentaciones de bailes folclóricos, a cargo del grupo Sueños y Semillas, mientras que el cierre de los eventos lo hizo un concierto de Gerardo y Los Hicsos.