Pobladores están organizando marcha para exigir que acabe la impunidad

 5 octubre, 2015

San Carlos. Dos nuevos robos perpetrados este sábado en perjuicio de comercios acrecentaron el malestar por la inseguridad que se vive en el cantón de San Carlos, en Alajuela.

Marco Vinicio Solís Rojas, presidente de la Cámara de Comercio local, dijo que lo sucedido viene a justificar una marcha programada para el jueves 22 de octubre, en la cual pedirán que se ponga fin a la impunidad.

La manifestación se organiza porque los pobladores notan que, en la mayoría de los delitos, la Policía captura a los sospechosos, pero, pocas horas después, estos recuperan la libertad. “Es preocupante, pero más preocupante aún es la estadística oculta de asaltos no denunciados. La gente empieza a perder fe en los tribunales y es peligroso que un problema tan grave se vea con indiferencia. No podemos dar la espalda a este problema, porque sería dejarle las puertas abiertas al delincuente” , sostuvo Solís.

Precisamente, frente a los negocios y en vallas en las calles de Ciudad Quesada, hay decenas de rótulos llamando a la población a participar en la marcha, que saldrá del Liceo de San Carlos y culminará frente al edificio de los Tribunales de Justicia.

Últimos atracos. En cuanto a los últimos atracos, fueron perpetrados por sujetos armados que ingresaron a comercios en momentos en que estaban por cerrar.

Luego de amedrentar a los empleados, los ladrones tomaron el dinero de las ventas y se dieron a la fuga.

Un caso se registró este sábado a las 8:50 p. m. en perjuicio del supermercado Boca Arenal, en la localidad del mismo nombre.

Allí, un individuo ingresó con una pistola y luego de amenazar a un cliente y de ordenarle a la cajera que abriera la caja registradora, tomó el dinero y huyó. Afuera lo esperaba un cómplice en una moto. Escaparon con rumbo a Pocosol con ¢120.000 robados del negocio, propiedad de Gerardo Segura Retana, informó la Policía.

El otro robo se produjo a las 9 p. m., en la Legua de Pital.

Cinco individuos con armas de grueso calibre sorprendieron al dueño del súper La Legua, de apellido Barrantes, a quien amarraron y amordazaron. Los delincuentes se llevaron ¢250.000 en efectivo, una pantalla y un teléfono celular.