Por: Ángela Ávalos 30 agosto, 2016
Kapirucho: payaso, zapatero y remendón
Kapirucho: payaso, zapatero y remendón

Huyó de la guerra que azotaba a su país natal, El Salvador y, en Costa Rica, encontró su pasión. Jesús Meléndez se convirtió aquí en zapatero por necesidad y, en payaso, por amor.

Hoy, a sus 57 años, combina ambos oficios con magistral habilidad. Tanto que los zapatones que él usa para dar vida a su personaje, Kapirucho, se han convertido en producto de exportación. Otros payasos del mundo aspiran a vestir sus obras de arte.

LLeno de telas de colores está el taller de Jesús Meléndez alias Kapirucho.
LLeno de telas de colores está el taller de Jesús Meléndez alias Kapirucho.
Su taller ubicado en Desamparados es un espacio lleno de telas, pero sobre todo de mucha pasión por los zapatos
Su taller ubicado en Desamparados es un espacio lleno de telas, pero sobre todo de mucha pasión por los zapatos

Jesús tarda dos días en combinar cuero de colores neón, para dar vida a cada zapatón de payaso. Tres pares a la semana consumen su jornada diaria de 8 horas, en un taller lleno de cordones de colores y figuras de payasos, en San Rafael Abajo de Desamparados. Ese es un lugar en donde se siente la magia.

LLeno de color y vida está el taller de Jesús.
LLeno de color y vida está el taller de Jesús.
Jesús tarda un par de días en combinar cuero de colores neón.
Jesús tarda un par de días en combinar cuero de colores neón.
Su máquina de coser, su mejor amiga en el taller.
Su máquina de coser, su mejor amiga en el taller.
Tres pares de zapatos, es el trabajo que realiza Jesús a la semana.
Tres pares de zapatos, es el trabajo que realiza Jesús a la semana.
Jesús Meléndez, Kapirucho, ha acumulado experiencia como zapatero por casi cuatro décadas.
Jesús Meléndez, Kapirucho, ha acumulado experiencia como zapatero por casi cuatro décadas.