Por: Gerardo Ruiz R. 26 abril

Después de respirar profundo por unos segundos, sentado en un sillón blanco de su sala, Johnny Araya le pide perdón al liberacionismo por haber dejado en suspenso su lucha por la Presidencia de la República rumbo a la segunda ronda electoral del 2014.

Este 26 de abril que regresa al Partido Liberación Nacional (PLN) reconoce que se equivocó en la forma en la que informó al país que suspendía su campaña política. A pesar de todo defiende el fondo de esa decisión y afirma que la suerte ya estaba echada y que no se arrepiente de haber declinado seguir con su campaña para ser presidente.

Araya decidió retornar al PLN después de que Antonio Álvarez ganara la convención del 2 de abril pasado. Este miércoles esa tendencia y el partido le prepararon la alfombra roja del Balcón Verde, la que pisó con la mente repleta de los retos que, según él, debe superar el partido si quiere ganar la Presidencia en el 2018.

El alcalde de San José, Johnny Araya, regresa este 26 de abril al PLN, después de un retiro forzado de dos años.
El alcalde de San José, Johnny Araya, regresa este 26 de abril al PLN, después de un retiro forzado de dos años.

Lea en adelante el intercambio de preguntas y respuestas que Araya tuvo con La Nación este miércoles al mediodía.

-¿Cree que ya sanaron las heridas que usted dejó en el PLN al al tirar la toallay no luchar en segunda ronda, en el 2014, por la Presidencia de la República?

-Me parece que sí. Ha habido un proceso de reconciliación con el liberacionismo a pesar de que me he mantenido fuera del partido poco menos de dos años. Yo he reconocido con humildad que la decisión de suspender la campaña, quiero aclarar que el término "tirar la toalla" no es el más correcto, fue una decisión equivocada y hoy que regreso al partido y lo hago pidiéndoles perdón a los liberacionistas por esa decisión, porque la forma en que yo la tomé y, sobre todo, la forma en que la comuniqué, se prestó para que se viera mucha confusión y al mismo tiempo mucha frustración entre el liberacionismo y más allá.

"Pero, igual que reconozco como una equivocación, como un error la forma en que yo tomé esa decisión, también reitero que existieron motivaciones que fueron y siguen siendo válidas y que tienen que ver con que en aquel momento el pueblo costarricense ya tenía tomada una decisión que se reflejó en los resultados de la primera ronda electoral y de manera todavía más contundente en cuatro encuestas que tuvimos a la mano un mes después, que el desgaste acumulado por el PLN era más que evidente después de dos periodos consecutivos en el poder y que era muy claro que el pueblo costarricense quería un cambio en la conducción del país.

Eso me llevó a ilusionarme, errónea e inocentemente, de construir un escenario inédito en la política costarricense. Y lo digo así porque yo considero que los resultados así lo demuestran. Mi propuesta de suspender la campaña para construir un gran acuerdo y abrirle espacio a la posibilidad de construir un gran acuerdo nacional no fue entendido, no fue aceptado, y pues ahí entramos en un vacío con respecto a la decisión final.

-¿Por qué se lo comió la inocencia, siendo usted un político de experiencia?

-En la vida, todos los seres humanos podemos cometer errores y sí fue una decisión en la que pequé de inocente y creo que el procedimiento utilizado (para plantear ese escenario de negociación) fue incorrecto. Yo, primero, antes de hacer público lo que hice público, debí haber tenido de previo una reunión con el entonces candidato presidencial del Partido Acción Ciudadana (PAC, Luis Guillermo Solís) para conversar con él en privado lo que yo pensaba hacer y ver cuál sería su reacción y creo que yo omití un paso muy importante que, a la larga, hubiera creado condiciones distintas para que eso se lleva a cabo.

-Hubo dos actores en esa contienda, a parte de usted el otro era don Luis Guillermo Solís ¿Él también pecó de orgulloso al no aceptar su llamado?

-No sé si de orgulloso, pero tanto a él como a un grupo cercano, les dio la impresión de que esto era una treta electoral, de que nosotros lo estábamos usando como un mecanismo y que era no era sincera la propuesta. Yo, hoy, tres años y un mes después, tengo que insistir en que esa propuesta era absolutamente sincera. De verdad que era un acto de desprendimiento político. Y, a muchos de los que lo calificaron como un acto de cobardía, para mí fue lo que dije horas después: se requería tener más valor para hacer ese gesto de desprendimiento político, que para seguir adelante en una campaña que ya se sabía cuál iba a ser el resultado final.

-Entonces la lección aprendida es que en política no sirve ser inocente...

-No sirve. Es una lección aprendida, como he aprendido muchas otras en la vida. Posiblemente esta es de las lecciones más importantes que yo he tenido y que me provocó uno de los momentos más dolorosos y más tristes, no solo en mi carrera política, sino, en toda mi vida.

-¿Hubieran cambiado en algo las cosas si en el 2014 usted hubiera tenido el respaldo de Óscar y Rodrigo Arias que hoy sí tiene Antonio Álvarez?

-Nadie podría despreciar el apoyo de un expresidente como Óscar Arias que me parece que es una de las grandes figuras del PLN y pese a las discrepancias que yo he tenido con él en algún momento, no dejo de reconocer los grandes aportes que él le ha hecho al partido y al país y, evidentemente, para cualquiera, es importante tener el respaldo del expresidente Arias.

-¿Se ha puesto a pensar por qué no tuvo ese apoyo en el 2014?

-No, pues en realidad hubo problemas de comunicación entre nosotros, históricamente han habido algunas grietas entre lo que ha sido el mongismo y el arayismo y el arismo. En lo personal tengo una cuota de responsabilidad, quizás no tuve la suficiente iniciativa para buscar el acercamiento y el respaldo como sí lo tuvo ahora don Antonio Álvarez.

-¿Fue acertado no aceptar la suspensión por cuatro años que le dictó el PLN a raíz de la suspensión de la campaña en el 2014 y recalar en un partido cantonal para luchar de nuevo por la Alcaldía de San José en el 2016?

-Yo no decido irme del PLN, a mí me suspendieron del PLN. Mi retiro del partido fue forzado y sí, José María Figueres tuvo mucho que ver sobre todo con el hecho de que había todo un movimiento a lo interno del partido, respaldado por todos los diputados de la fracción parlamentaria para suspender la ejecución de esa sanción hasta la Sala Constitucional no resolviera una acción que yo había presentado contra el fundamento jurídico que se usó y ahí fue donde José María se opuso rotundamente, hizo lo imposible para que esa moción no se aprobara en la Asamblea Nacional y al final me parece que se cometió el error de aplicar la sanción sin conocer cuál iba a ser el resultado de la acción de inconstitucionalidad que poco menos de dos años después la Sala declaró a mi favor y que el fundamento jurídico era totalmente ilegal.

Johnny Araya retorna al PLN de la mano del candidato Antonio Álvarez.
Johnny Araya retorna al PLN de la mano del candidato Antonio Álvarez.

-¿En qué quedará el Partido Alianza por San José, que lo llevó a la Alcaldía, ahora que usted vuelve al PLN?

-(...) Fuimos electos con un programa de gobierno y yo y todo el equipo que me acompañó y que hoy forma parte de las autoridades de la Municipalidad de San José, mantenemos nuestro compromiso con ese programa de gobierno, el programa que Alianza por San José le presentó al electorado. De manera que en eso vamos a cumplir nuestro compromiso porque lo más importante en una campaña es la propuesta que hace un partido y eso lo vamos a mantener inalterado a pesar de esta decisión.

-Retorna al PLN siendo candidato don Antonio Álvarez, quien hace tres años era su jefe de campaña. ¿Qué efectos ve usted en la candidatura de Álvarez?

-Creo que le abre espacios al partido para su renovación y para poder atraer a sectores que no son liberacionistas. Considero que él, igual que yo, está convencido de que el país necesita de acuerdos políticos y sociales para poder resolver grandes temas que tienen que ver con lo fiscal, con la gobernabilidad, con temas tan álgidos como las pensiones y él lo ha demostrado como presidente del Congreso. Ha demostrado tener la vocación para ser un buen conciliador y para tener un liderazgo que permite alcanzar acuerdos con diferentes agrupaciones políticas y por eso creo que Antonio solo es una salida políticamente correcta para el PLN, sino que es una salida política correcta para el país.

-Don Antonio ofreció disculpas al PLN por haberse ido en el 2006 a hacer casa aparte, y ahora usted pide perdón por haber suspendido su lucha por la presidencia a un paso de la segunda ronda del 2014 ¿No son demasiados errores y perdones juntos en una tendencia?

-Me parece que una cosa es el proceso de Antonio y otra cosa el mío. Son dos fenómenos absolutamente independientes. De manera que no los podemos vincular a una tendencia. Lo que ocurrió con Antonio en aquel entonces no tenía nada que ver conmigo. Evidentemente la decisión que yo tomé durante la campaña fue en el ámbito personal, y Antonio fue de las pocas personas que compartió conmigo la conversación y el momento en que yo decidí hacer lo que hacía, pero fue una decisión absolutamente personal y que yo he asumido enteramente las consecuencias de esa decisión.

-¿Cuáles son las virtudes y los errores que le señala al candidato Antonio Álvarez?

-Virtudes, me parece que ha estado durante mucho tiempo, y con éxito, en los dos lados del mostrador, en el sector empresarial manejando con éxito empresas importantes y ha tenido éxito en su desempeño en cargos políticos. Nos da a entender que estamos hablando de una figura juiciosa, con experiencia, que ha mostrado tener liderazgo, equilibrio en el manejo de la cosa pública y esos son atributos importantes que debe tener el próximo presidente de la República (...). No voy a entrar a analizar defectos, todos tenemos defectos y todos, como seres humanos, estamos expuestos a cometer errores.

-Bueno, pero usted va a ser una de las figuras más relevantes en la campaña de don Antonio, algún consejo le habrá dado sobre cosas por corregir...

-No, en realidad no le he mencionado algo que tenga que ver con señalarle defectos. En este momento las conversaciones que hemos tenido sobre lo que viene son muy coincidentes en cuanto al gran reto que tiene el PLN de poder ganarse la confianza de un sector de la sociedad costarricense que en este momento no tiene partido. Compartimos que el gran desafío de la campaña es cómo ganarse el apoyo de esa mayoría de la sociedad. Yo creo que Antonio Álvarez lo tiene claro.

Johnny Araya se redime y el PLN lo recibe con fiesta.
Johnny Araya se redime y el PLN lo recibe con fiesta.

-¿Qué no puede faltar en el plan de gobierno de Antonio Álvarez?

-Hay un tema medular, el problema fiscal, que no puede estar ausente de la propuesta programática, no puede haber cálculo electoral y no se vale evadir ese que si bien es cierto es complejo de tratar en un proceso electoral debemos tener absoluta claridad y transparencia en cómo incorporamos la propuesta para resolverlo. De igual manera, tiene que haber una oferta muy clara de cómo se va a generar más empleo, y la reactivación de la obra pública tan en decadencia porque el Estado se ha vuelto absolutamente inútil para construir obra pública y creo que es necesario definir con claridad cuáles son los grandes proyectos donde incluyo temas como el transporte público, eso tiene que ser un componente muy importante de la propuesta del PLN.

-¿Ideológicamente dónde compaginan el arayismo y el toñismo? Usted siempre ha estado más a la izquierda que don Antonio Álvarez ¿dónde se topan sus posiciones?

-En el pragmatismo. En este momento me parece que las ideologías son menos importantes y Antonio Álvarez tiene un liderazgo caracterizado por el pragmatismo, yo también. Él ha demostrado en su trayectoria empresarial y política ser un hacedor yo, de igual manera, tengo esa vocación, a los dos nos gusta que las cosas se resuelvan y que las cosas se hagan, tenemos capacidad ejecutiva, coincido con él en que a pesar de su visión empresarial no pierde de vista la propuesta social demócrata del PLN y aquí es donde realmente es importante entender que no es excluyente la visión de generar competitividad y crecimiento económico con justicia social y yo creo que eso lo entiende Antonio Álvarez y ahí no encuentro yo ningún tipo de contradicción.

-¿A qué tipo de partido regresa Johnny Araya?

-A uno que, si bien es cierto es el más fuerte y con más respaldo del electorado, por mucho, está lejos de ser el gran PLN del pasado. Creo que al PLN, igual que a muchos otros partidos de América Latina y del mundo, han caído en un círculo vicioso en el que se ha perdido cercanía con la ciudadanía, credibilidad y siento que regreso a un partido que sigue siendo el más fuerte de Costa Rica, con más historia, con más logros, pero, al mismo tiempo, a un partido que tiene grandes retos hacia el futuro como poder reencontrarse con sectores con los que hoy está alejado, a un partido que debe reencontrarse con los jóvenes, con la clase media, con los agricultores y los empresarios, con los pobres. Es un partido que tiene ese tipo de retos y que a mí me ilusiona ser parte de esos retos.

-Tomando en cuenta su experiencia en el 2014 como candidato presidencial ¿qué le falta al PLN para ganar la contienda electoral del 2018?

-Ahora, sobre todo después de la convención, el PLN tiene hacer un gran esfuerzo por dejar atrás el canivalismo interno y por lograr construir una verdadera unidad de partido. Esa es una premisa de la mayor importancia, pero no es suficiente. El PLN tiene que reconectarse con otros sectores de nuestra sociedad que están hoy completamente apáticos y escépticos con la política y para eso tiene que dar señales de que está en un proceso de renovación, tiene que hacer una propuesta moderna, una propuesta que se sienta sincera hacia los grandes retos que tiene el país y a lo grandes retos que tienen esos diferentes sectores sociales a los que el partido pretende representar.

-Usted habla de canivalismo y este miércoles el diario La República publica que el figuerismo le pide a Antonio Álvarez disculpas públicas por los hechos vividos durante la precampaña ¿Cómo analiza ese tipo de actitudes ahora que de nuevo es una voz importante dentro del PLN?

-Ya esa página de la precampaña hay que pasarla, se vivieron momentos de mucha tensión. Pero hay que pasar esa página. Creo que el PLN debe superar la confrontación que tuvo en la convención interna, unirse alrededor de una propuesta electoral seria y sincera.

-¿Qué análisis hace de la derrota que enfrenta José María Figueres? Es la primera vez que un expresidente pierde un proceso electoral interno.

-Cuando él me pide, cuando aún estaba yo en el partido, que lo apoye en una candidatura, yo vi que había una herida abierta con la sociedad costarricense y con el pueblo que todavía no había sanado. Y yo creo que eso era más que evidentemente en todas las encuestas de opinión, donde las opiniones negativas duplicaban a las positivas y yo siento que la suya era una candidatura inviable.

"Cuando el 65% o el 70% opina negativamente sobre alguien creo que lo correcto hubiera sido entender que aún esa herida no había sanado..

-¿Debería retirarse de la política José María Figueres?

-No quisiera ponerme a hacer ese tipo de recomendaciones. Me parece que es una evaluación estrictamente personal.

Johnny Araya dice que aspira a contribuir que el partido supere los retos para ganar la campaña presidencial 2018.
Johnny Araya dice que aspira a contribuir que el partido supere los retos para ganar la campaña presidencial 2018.

-Pese a la herida abierta que usted señala, el figuerismo va a exigir puestos dentro de la campaña de Antonio Álvarez, ahora rumbo hacia el 2018, van a exigir campo ¿ve probable que pese a los roces que hubo la tendencia ganadora le dé espacio al figuerismo?

-No sé si lo correcto sea exigir, lo que sí es correcto es lograr integrar en la fórmulas que el partido constituya para los diferentes cargos a las diferentes corrientes. Obviamente primero teniendo presente la idoneidad, el liderazgo, la legitimidad que tengan esas personas. Habría razón para tener presentes a dirigentes que estuvieron con José María Figueres y que están legitimados y que tienen credibilidad. Hay que tenerlo en cuenta.

-¿A quiénes ve aptos para una diputación dentro del figuerismo?

-No me voy a referir a eso. Será una cosa que tendrá que resolver la Asamblea Nacional que apenas está por integrarse y en donde evidentemente el criterio del candidato presidencial va a pesar mucho. Pero ese es un proceso complejo que apenas está empezando.

-Después de su salida forzada del PLN ¿en qué quedó el Arayismo dentro del partido ¿todavía existe?

-El grupo del Cantón Central de San José se fue conmigo. Sin embargo, dentro del partido mucha gente que fue cercana en la campaña pasada y que ha tenido una lealtad conmigo están dentro del partido y siguen siendo amigos, siguen siendo leales. Mucho en el PLN celebraron que yo ganara la Alcaldía, aun cuando lo hice con otro partido. Y dentro del PLN hay mucha gente que mantiene sobre todo el cariño y el reconocimiento a mi trayectoria política.

-¿Cuál es la mejor propuesta que el arayismo le hace hoy al PLN?

-El poder colaborar en este esfuerzo de resurgimiento del partido, ya no solo de cara a un proceso electoral, sino en general, PLN tiene que reencontrarse con todos los sectores sociales, modernizar su proyecto político y abrir espacios para nuevos liderazgos y en esos espacios nosotros podemos aportar muchísimo. Está muy claro que la gobernabilidad del país pasa mucho por lo local, y yo creo que desde mi trayectoria como alcalde podemos aportar muchísimo ese componente local que hoy adquiere mucha importancia y trascendencia, aquí y en todas partes del mundo.

-¿Coincide usted con la visión del expresidente Óscar Arias de que si el PLN pierde en el 2018 desparece?

-No. Podría ser una visión... un fatalismo que yo no comparto necesariamente. Es una posibilidad de que una nueva derrota le provoque un golpe casi terminal al partido, sin embargo, va a depender mucho de otros factores.

-¿Cómo cuáles?

-Acumular dos derrotas consecutivas en medio de la crisis que viven los partidos políticos no sería fácil. Entraña un riesgo muy grande una nueva derrota en términos de la sobrevivencia del proyecto político, pero no soy tan categórico en anunciar la desaparición del partido en caso de una derrota.

-¿Vuelve usted al PLN para ser candidato en el 2022?

-En este momento no pasa por mi mente lo que yo pueda hacer a futuro. Estoy muy ilusionado con lo que estoy haciendo en la Alcaldía de San José. Esa es mi prioridad, estoy muy ilusionado con el desempeño mío como alcalde y con lo que podría ser la oportunidad de que Antonio fuera presidente y yo alcalde al menos durante dos años de ese Gobierno porque hemos conversado de muchos proyectos que compartimos para la ciudad de San José, para la Gran Área Metropolitana y para las municipalidades. Eso me tiene muy ilusionado.

"Cuando perdí las elecciones, a pesar del momento adverso, cuando me preguntaban sobre mi futuro, siempre dije que iba a estar en política toda mi vida. Yo he sido político y me siento orgulloso de serlo y seguiré siéndolo. A qué aspire en el futuro es muy temprano para adelantarlo".

-¿Pero sí pica todavía el gusanillo de la Presidencia?

-Los políticos que se anticipan y hacen declaraciones con tanta anticipación cometen un error, porque uno nunca debe decir "de esa agua no beberé".

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