Por: Gerardo Ruiz R. 16 septiembre, 2015

El IMAS intenta competir con su Programa Puente al Desarrollo contra la pobreza extrema, un oponente que gana más familias con el paso del tiempo.

Un 22,4% de los hogares costarricenses está en pobreza, según datos de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) del 2014. El porcentaje implica que 1.170.634 personas vivían en pobreza al momento de la medición, 75.532 más que en el 2013.

La incidencia de la pobreza registrada en el 2014 fue la más alta de los últimos cinco años.

Del total de hogares en pobreza, un 6,7% vive en pobreza extrema, donde los ingresos mensuales están entre ¢75.000 y ¢89.999 en promedio, montos insuficientes para cubrir las necesidades básicas de una familia.

Entre el 2010 y el 2014, la pobreza extrema aumentó casi un punto porcentual, que capturó a 94.810 hogares el año pasado, en comparación con 88.835 hogares del 2013.

Multidimensional. Para procurar una reducción de las familias pobres, el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) apuesta a la atención multidimensional mediante el llamado plan Puente al Desarrollo.

Carlos Alvarado, presidente ejecutivo del IMAS, dijo que el Estado invirtió, entre marzo y agosto pasados, ¢8.500 millones en becas de Avancemos, Red de Cuido, capacitaciones técnicas y el beneficio asistencial de ¢75.000 al mes para cada una de las 15.754 que ingresaron al programa.

Para el año entrante, adelantó el jerarca, el IMAS presupuestará ¢24.500 millones únicamente con el fin de dar la ayuda mensual de ¢75.000 para 27.300 familias, que espera tener inscritas en el programa para finales de este año.

Los 160 cogestores sociales del Instituto iniciaron funciones, en su mayoría, a partir del 22 de junio pasado. En la Región Brunca es donde Puente al Desarrollo tiene reclutado a un mayor número de familias: 3.298. Le siguen, en su orden, las regiones Chorotega, con 2.642 y la Huetar Caribe, con 2.403.