Motociclista accidentado este sábado fue la sétima víctima mortal en cinco años

 7 septiembre, 2014

Un puente de tablas y sin barandas en Santa Isabel de Río Cuarto, Grecia, cobró siete vidas en los últimos cinco años y sigue sin ser reparado.

Este sábado, un vecino del lugar encontró una moto sobre ese puente a eso de las 6:30 p. m. y de inmediato se imaginó lo que pasaba. Al buscar al conductor del vehículo lo vio fallecido en el cauce del río a pocos metros del puente.

Según Rónald González, tráfico que atendió el accidente, lo referido por los vecinos es cierto.

El motociclista fallecido fue identificado como Leonel Peralta Otoya, de 49 años.

La escena que este sábado llevó luto a la familia de un mecánico en Grecia se ha repetido en varias casos más y, según los vecinos, el puente sigue igual.
La escena que este sábado llevó luto a la familia de un mecánico en Grecia se ha repetido en varias casos más y, según los vecinos, el puente sigue igual.

Aparte de las personas que han muerto ahí, se registran innumerables accidentes donde incluso niños de escuela han caído desde el puente.

Según Alfredo Peralta, primo de la víctima, este puente representa un verdadero peligro para todos las personas que tienen que pasar por el lugar e incluso recuerda que hace pocos meses otro miembro de su familia resbaló con su moto, pero topó con suerte y solo resultó con raspones y golpes.

"¿Hasta cuándo y cuántas vidas más hay que perder para que la municipalidad de Grecia haga algo con este puente? Desde hace más de 15 años nos tienen con el cuento de que ya están trabajando para cambiarlo y no lo cambian", dijo.

Todo apunta a que Leonel Peralta, tras salir del trabajo a eso de las 5 p. m., intentó cruzar por un puente de tablas que no tiene barandas y la moto se le resbaló en las tablas mojadas, al caer se golpeó la cabeza en los tablones y cayó inconsciente al agua.

"El no llevaba casco, aparentemente cayó inconsciente a las aguas del Río Cuarto y murió ahogado", detalló el oficial de Tránsito.

Peralta era casado y padre de cuatro hijos, era mecánico en el taller Pito ubicado en Santa Rita y vivía en La Tabla de Río Cuarto.