Por: Diego Bosque 4 abril, 2014

La Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena) solicitó ayer a la empresa holandesa APM Terminals una serie de aclaraciones en torno al posible impacto ambiental que el proyecto de construcción de un megapuerto podría causar.

Uriel Juárez, secretario general de Setena, confirmó a La Nación que el documento fue entregado al concesionario y a las diferentes partes apersonadas en el expediente de evaluación ambiental.

“Es un documento muy extenso, de 50 páginas, en las que se solicitan varias cosas que el desarrollador (APM Terminals) debe aclarar”, detalló Juárez.

La entidad entregó ayer a el anexo del Estudio de Impacto Ambiental presentado por esa compañía para la construcción de la nueva Terminal de Contenedores en Moín (TCM).

El funcionario indicó que el anexo de este proyecto es el más grande en la historia de esa institución.

“Estamos pidiendo más información en los aspectos biológicos, geológicos y sociales del proyecto. Además sobre el relleno que se haría en el mar y el campamento de construcción”, añadió Juárez.

“Apenas lo recibimos esta tarde (ayer) y estamos estudiando hasta ahora, no hay una reacción oficial aún”, señaló Rogelio Douglas, vocero de APM Terminals.